Con la llegada de las bajas temperaturas, la piel empieza a pedir cuidados extra y los labios suelen ser una de las primeras zonas en sufrir las consecuencias del frío. Sequedad, grietas, ardor o descamación son algunas de las molestias más comunes durante el invierno, especialmente cuando se combinan el viento, la calefacción y los cambios bruscos de temperatura.

La clave está en usar productos que contengan ingredientes capaces de hidratar, reparar y proteger la barrera natural de los labios (mujerhoy.com).

Aunque tomar agua ayuda, muchas veces no alcanza. La clave está en usar productos que contengan ingredientes capaces de hidratar, reparar y proteger la barrera natural de los labios. Entre los mismos se recomiendan:

-Ácido hialurónico: Si bien es conocido por su capacidad para retener agua y mantener la hidratación, los especialistas aconsejan combinarlo con ingredientes más densos u oclusivos que “sellen” esa humedad para que no se pierda rápidamente.

-Ceramidas: Un activo que ayuda a reforzar la barrera cutánea y favorece la regeneración de la piel. Ideal para labios agrietados o muy sensibles al frío.

-Manteca de karité: Famosa por su efecto nutritivo y calmante. Gracias a su textura rica, ayuda a mantener los labios flexibles y protegidos frente al viento y las temperaturas bajas.

-Para quienes tienen irritación o pequeñas lastimaduras, ingredientes como el pantenol y la alantoína pueden ser aliados clave. Ambos tienen propiedades regeneradoras y calmantes, por lo que ayudan a reparar la piel dañada y aliviar molestias.

Para quienes tienen irritación o pequeñas lastimaduras, ingredientes como el pantenol y la alantoína pueden ser aliados clave (shutterstock.com).

-En casos de labios extremadamente secos, la lanolina suele ser uno de los ingredientes más eficaces. Funciona como una barrera protectora que evita la pérdida de hidratación, aunque hay que tener en cuenta que no es un ingrediente vegano.

-Protector solar: Usar un bálsamo labial con SPF ayuda a prevenir la resequedad causada por los rayos UV, que siguen afectando la piel incluso en los días fríos o nublados.