El cabello seco y dañado necesita algo más que una limpieza de rutina. La falta de hidratación y lípidos puede volverlo áspero, opaco y difícil de manejar, mientras que el uso frecuente de herramientas de calor, las tinturas, la decoloración y hasta el roce diario pueden debilitar la fibra capilar. Por eso, antes de elegir un shampoo, conviene detenerse a leer qué ingredientes contiene.
Uno de los puntos a tener en cuenta son los agentes limpiadores suaves, especialmente importantes para evitar que el lavado resulte demasiado agresivo sobre un cabello que ya presenta signos de resequedad. Una limpieza equilibrada permite retirar la suciedad y el exceso de oleosidad sin contribuir innecesariamente a la sensación de aspereza.
Entre los ingredientes que pueden aparecer en las fórmulas destinadas al cabello seco se encuentran los aceites vegetales, como el aceite de argán, y las mantecas, entre ellas la manteca de karité. Estos componentes están asociados al aporte de nutrición y suavidad, por lo que pueden resultar aliados para quienes buscan mejorar el aspecto de una melena áspera y con frizz.
Las proteínas y aminoácidos también son otros nombres para buscar en la etiqueta. La queratina, las proteínas de origen vegetal, los aminoácidos y las proteínas derivadas de ingredientes como la quinoa suelen incorporarse a productos pensados para fortalecer y mejorar el aspecto de la fibra capilar, especialmente cuando el pelo se encuentra debilitado o quebradizo.
Otros componentes que pueden sumar al cuidado son las ceramidas y los lípidos, vinculados a la protección y al mantenimiento de la estructura de la fibra. También puede aparecer el pantenol, un ingrediente frecuente en productos capilares por su capacidad de aportar una mayor sensación de suavidad e hidratación.
De este modo, a la hora de comprar, no se trata necesariamente de buscar el shampoo más costoso ni de dejarse llevar únicamente por las promesas del envase. Leer la lista de ingredientes y reconocer la presencia de aceites vegetales, mantecas, queratina o proteínas, aminoácidos, ceramidas, lípidos y pantenol, además de optar por fórmulas de limpieza suave, puede ayudar a elegir una alternativa más adecuada para el cabello seco y dañado y también para el bolsillo.
Fuente: GQ.



