Si pensabas que las piedras eran solo para los anillos y las pulseras, esta primavera redobla la apuesta y propone a las uñas como un nuevo lugar. La tendencia conocida como rock on nails propone incorporar gemas, cristales y aplicaciones brillantes a la manicura para conseguir un efecto joya que no pasa desapercibido.
A diferencia de otros estilos que apuestan por la discreción, acá el objetivo es sumar protagonismo. Las piedras pueden distribuirse estratégicamente sobre una o varias uñas o cubrir buena parte de la superficie, según el resultado que se busque. La idea es convertir la manicura en un accesorio más y darle un toque personal al look.
Una de las ventajas de esta propuesta es que se adapta a distintos gustos. Para quienes prefieren algo más sutil, alcanza con una base nude, rosada o translúcida y una pequeña gema como detalle. También se pueden agrupar dos o tres cristales cerca de la cutícula para sumar brillo sin recargar demasiado el diseño.
Otra alternativa es renovar la clásica manicura francesa incorporando pedrería en la línea de la punta o alrededor de la cutícula. Y para quienes disfrutan de los colores, la primavera invita a combinar piedras de distintos tamaños y tonalidades con figuras de flores, corazones y otros motivos divertidos.
En el extremo más llamativo aparecen las versiones maximalistas, con uñas completamente decoradas y combinaciones de cristales, formas y colores. Una opción para quienes quieren que sus manos se lleven todas las miradas y no tienen miedo de experimentar con la manicura.



