La otrora empresa emblemática rosarina de biotecnología y ahora defaulteada Bioceres SA se presentará en convocatoria de acreedores con una deuda de 36 millones de dólares y además el grupo controlante del holding alertó que "carece de recursos financieros suficientes para implementar un plan de negocios, y sin la obtención de capital adicional, no podrá sostener sus operaciones”.
“El 16 de diciembre de 2025, el Consejo de Administración de Bioceres SA aprobó formalmente el inicio del procedimiento de concurso de acreedores voluntario e instruyó a la gerencia a buscar y designar un síndico para supervisar el proceso”, señala un documento que la empresa controlante del grupo bioceres (Moolec) envío como informe anual de su estado a la Security Exchange Commission, que es el órgano de control de las firmas que cotizan en los distintos mercados bursátiles de los Estados Unidos.
“El inicio del procedimiento de concurso de acreedores voluntario y la transferencia de la facultad de decisión al síndico resultarán en la pérdida del control del Grupo sobre Bioceres SA. Dado que Bioceres LLC es una filial 100% propiedad de Bioceres SA, el Grupo también perderá simultáneamente el control sobre Bioceres LLC”, precisa el documento de unas 83 páginas que la SEC publicó en su web-site.
El grupo le explica a la SEC el beneficio contable para el holding de dejar caer a sus dos subsidiarias,. ambas en default, ya que Bioceres LLC tiene pasivo por casi 60 millones de dólares. “En consecuencia, después del 16 de diciembre de 2025, el Grupo dará de baja en cuentas los activos y pasivos de Bioceres SA. y Bioceres LLC y revalorizará cualquier participación retenida a valor razonable. Se espera que los efectos de la baja resultante generen una ganancia de US$ 91 millones relacionada con la pérdida de control de Bioceres SA y una ganancia adicional de US$ 5,3 millones por con la pérdida de control de Bioceres LLC”, agrega.
Default y escándalo
A mediados del año pasado, Bioceres SA -con base en el complejo científico tecnológico ubicado en el sur de Rosario- entró en default al no poder afrontar vencimientos de pagarés bursátiles tomados en el mercado argentino por unos 5 millones de dólares.
Su caída expuso que la organización que brillaba en el firmamento corporativo y, tras haber llegado a cotizar en Wall Street, era el faro a seguir según toda la comunidad empresaria y política, estaba -en realidad- formada por una mamushka de sociedades (muchas de ellas con base en países y estados regionales del exterior de baja tributación fiscal) altamente endeudadas.
De hecho, previo al default, se realizaron movimientos accionarios (algunos intra grupo) que habían convertido a Bioceres SA de ser base del Bioceres Group, a luego filial argentina del holding hasta quedar finalmente en la práctica como una suerte de empresa residual, habiendo dejado en cabeza de Moolec -una firma biotecnológica con sede en Luxemburgo que originalmente era un suerte subsidiaria del grupo- el control de Bioceres Crop Soluciones (BIOX), la firma del grupo que cotiza en Wall Street.
Si bien con ese movimiento de cambio de controlante se buscó que BIOX no quede alcanzada por el default de Bioceres SA, cuyas razones de la crisis nunca estuvieron muy claras, sus acciones en Wall Street disminuyeron significativamente en 2025 debido a decepcionantes resultados y especulaciones sobre la salud financiera del grupo pese al enjuague accionario.
En ese sentido, desde el grupo insisten con que los problemas de Bioceres SA no afectan a Bioceres no afectan a Bioceres Crop ni a Rizobacter porque fue escindida del grupo.
Todo este proceso de cambios societarios y deudas impagas nunca fue bien digerido entre los accionistas originales, básicamente empresas agropecuarias, y también cayó fuerte la reputación del grupo. Es más, los cambios generaron un profundo malestar en compradores de títulos de deuda de Bioceres SA que habían invertido pensando que estaban fondeando a una firma líder y no a una empresa a la que, con el movimiento (¿o vaciamiento ya que al separarla de Biox al dejaron sin fuentes de ingreso), habían convertido en residual (¿le cargaron todas las deudas del grupo?).
“En junio de 2025, Bioceres SA, una de las filiales argentinas de Bioceres Group Limited, incumplió el pago de una parte de su deuda financiera con vencimiento ese mes. Como resultado, Bioceres SA inició un proceso de reestructuración de su deuda financiera por un monto total de US$36,4 millones”, reconoce el grupo en el informe anua. a la SEC.
“En julio de 2025, Bioceres LLC, filial 100% propiedad de Bioceres SA, recibió una notificación de incumplimiento de su deuda financiera por un importe de 69,5 millones de dólares estadounidenses. El acreedor realizó una subasta pública por 3.062.500 accione. de BIOX, de conformidad con el Código Comercial Uniforme de Nueva York. La gerencia respondió al acreedor, reservándose todos los derechos, recursos y defensas. Al 30 de junio de 2025, la deuda actual asciende a 58 millones de dólares estadounidenses”, se detalla en el informe a la SEC.
“Los incumplimientos de Bioceres S.A. y Bioceres LLC no tienen implicaciones en otras deudas, ya que no existen cláusulas de incumplimiento cruzado sobre la deuda financiera restante del Grupo”, señala el informe.
Y luego precisa: “Al 30 de junio de 2025, el Grupo tenía un capital de trabajo negativo de US$ 204.860.444 y un déficit para los accionistas de US$ 82.873.602. Además, el Grupo reportó pérdidas operativas recurrentes por US$104.150.129”.
“La Compañía contaba con el apoyo financiero de sus principales accionistas y, considerando los eventos mencionados, que resultaron en la pérdida del apoyo financiero previamente proporcionado por el Grupo Bioceres (quien ya no es accionista de la Compañía), y que, en consecuencia, generan una incertidumbre material que podría generar dudas significativas sobre la capacidad de Moolec para continuar como negocio en marcha, actualmente el Grupo carece de recursos financieros suficientes para cumplir con sus obligaciones o implementar plenamente su plan de negocios. Sin la obtención de capital adicional, el Grupo no podrá sostener sus operaciones”, advierten.
En ese contexto, se conoció este jueves que Bioceres SA convocó a Asamblea Extraordinaria de socios el próximo 20 de enero para tratar “la petición de la propia quiebra de la Sociedad”.
Más problemas
La modificación accionaria de junio de 2025 también incluyó una enmienda con los tenedores de bonos garantizados de BIOX que, además de un cambio de directorio con ejecutivos puestos por los bonistas, “resultó en la pérdida del control de facto de dicha filial y, en consecuencia, su desconsolidación”, advierten desde el Grupo.
Y es en ese contexto que el 28 de noviembre de 2025, Theo I SCSp -una firma de capital de riesgo enfocada en ciencias de la vida y biotecnología, conocida por ser parte del grupo Moolec Science (anteriormente parte de Bioceres)- tampoco pudo afrontar sus obligaciones y recibió una orden de pago condicional del Tribunal de Distrito de Luxemburgo.
“Por lo tanto, los Socios Generales contrataron formalmente a Ogier (Luxembourg) SCS, representada por su socio general Ogier Luxembourg (GP), como su asesor legal para que les asistiera en la declaración de quiebra de Theo I SCSp ante el Tribunal de Distrito de Luxemburgo. La declaración de quiebra declarará a Theo I SCSp en quiebra y designará un administrador concursal que asumirá el control de la gestión de la empresa”, precisa el documento en el que se busca mostrar el beneficio contable de dejar caer a esta empresa.
“En consecuencia, el Grupo dará de baja los activos y pasivos de Theo I SCSp y revalorizará su participación retenida a valor razonable, lo que resultará en el reconocimiento de una ganancia estimada de US$9,5 millones en el estado de resultados consolidado a la fecha de baja”, finaliza el informe presentado a la SEC.



