La actividad industrial manufacturera cayó 4,9% interanual en julio, según el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) que difundió este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En los primeros siete meses del año, la industria acumuló una baja de 2,6% frente al mismo período de 2025.

La serie desestacionalizada, que compara julio contra junio, mostró un derrumbe de 5%, mientras que la serie tendencia-ciclo –que filtra los movimientos más volátiles– cayó 0,9% respecto del mes anterior. De las 16 divisiones industriales relevadas, doce registraron caídas interanuales.

Celulares y TV, el desplome más fuerte
 

La fabricación de equipos de informática, televisión y comunicaciones lideró las caídas, con un derrumbe interanual de 49,8% por la menor producción de teléfonos celulares y televisores.

Todo el sector de tecnología y consumo electrónico cayó 31,4%, con una baja adicional de 25% en la fabricación de equipos eléctricos como motores, generadores y transformadores.

El rubro de maquinaria y equipo cayó 26,7%. La fabricación de maquinaria agropecuaria se hundió 46,6% por la menor producción de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas e implementos: según el informe, la venta local de tractores nacionales bajó 34,2% y la de cosechadoras 15,4% en el segundo trimestre.

Por su parte, los electrodomésticos de línea blanca, como heladeras y lavarropas, cayeron 20,9% por menores ventas internas.

     

El rubro de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 15,9%: el calzado cayó 26,5% y la ropa 14,4%. Los productos textiles bajaron 13,0%, con un desplome de 27,8% en tejidos y acabados. Los empresarios del sector atribuyeron las caídas a una menor demanda interna y a una mayor competencia de productos importados.

La fabricación de productos de arcilla y cerámica, como los ladrillos, cayó 41,3% interanual. Las empresas del sector reportaron restricciones en la disponibilidad de gas que paralizaron y afectaron sus niveles de producción.

El cemento bajó 6,9%, en línea con una caída de 8,1% en el consumo interno, y arrastró también a los artículos de cemento y yeso (-6,1%). El índice de la construcción (ISAC) bajó 4,5% en el mismo período.

Variaciones dispares en alimentos
 

El sector de alimentos y bebidas cayó apenas 0,5% en su conjunto, aunque con comportamientos dispares puertas adentro. La elaboración de vino se desplomó 13,6% de la mano de una baja del 1,4% en el mercado interno y una caída de 28,7% de las exportaciones medidas en hectolitros.

La producción de galletitas, panadería y pastas retrocedió 6,2%, afectada por la menor molienda de trigo (-5,9%). La molienda de soja y girasol, en tanto, sirvió para amortiguar la caída puesto que creció 10,7% por un mayor ingreso de grano de soja a las plantas.

En el caso del sector automotor y de autopartes también se registró una caída que fue de 5,4% interanual, mientras que los vehículos terminados bajaron 9,9%.

Los cuatro sectores que crecieron
 

Solo cuatro de las 16 ramas industriales evitaron la caída interanual. La refinación de petróleo subió 8,1%, de la mano de una mayor destilación de gasoil (+10,9%) y naftas (+4,5%), que compensó el desplome del asfalto (-35,0%).

Madera, papel, edición e impresión creció 7,1% por la demanda de papel (+12,6%). Otro equipo de transporte avanzó 2,6%, sostenido casi por completo por las motocicletas (+11,7%). Y las industrias metálicas básicas subieron 1,6%, con mejoras del 5,4% en siderurgia y del 5,0% en aluminio y otros metales no ferrosos.