“Cuando un gobierno nacional establece, como en la actualidad, que su objetivo es ordenar la macro y bajar la inflación cueste lo que cueste y que la estabilización y la desregulación es condición necesaria y suficiente para incentivar el crecimiento, no siendo necesario, entonces, políticas globales ni sectoriales, lo que en rigor está planteando es su preocupación solo de la consistencia de las variables nominales y superficiales de la política económica como cantidad de dinero, tasa de interés, tipo de cambio, y régimen tributario nacional. En ese contexto, las políticas públicas provinciales deberán actuar a contrario sensu vigorizando su actividad económica y/o manteniendo los servicios básicos de salud, educación, seguridad social y seguridad ciudadana. Formular políticas sectoriales donde no las hay a nivel nacional: industrial, ambiental, energética, etc. en el contexto del ordenamiento económico nacional y con un enfoque multidimensional, es todo un desafío”, sostiene el exministro de Economía de Santa Fe, Ángel Sciara.
El histórico referente económico del socialismo santafesino –quien fuera ministro de los gobiernos de Hermes Binner y Antonio Bonfatti y además maestro e impulsor de quienes lo sucedieron en el cargo como Gonzalo Saglione (Miguel Lifschitz) y Pablo Olivares (Maximiliano Pullaro)– elaboró un documento de 20 páginas titulado “Políticas Públicas Provinciales para la Economía Real” que le acercó a Rosario3.
El escrito contiene un marco conceptual, metodológico y propositivo para el diseño de las políticas públicas, orientadas hacia la economía real de la provincia, que es la que se siente, en última instancia, en el bolsillo del ciudadano.
“Con el objetivo central de transformar la matriz productiva de Santa Fe y, con ello, expandir la economía real (producto, empleo, salarios reales, excedente económico y acumulación de capital productivo), haciéndola menos desigual en su distribución territorial”, Sicara sugiere las medidas y acciones que deberían emprenderse en cuatro módulos de primer orden que son financiamiento, ciencia y tecnología, intercambio comercial y educación para el trabajo futuro; a lo que, como novedad, suma acciones complementarias importantes en sí mismas que tienen por objetivo lograr la efectiva aplicación de las medidas. Y es ahí que introduc. una cuestión central que es la necesidad de “adecuada gestión interministerial” en la Provincia.
“Frente a cualquier forma de participación del sector público en la promoción del sistema productivo del sector privado, sea a través del financiamiento, de la promoción de empresas nacientes, de la incorporación de tecnologías innovadoras, etc., se viabilizaría eficientemente con una Agencia de Desarrollo Productivo (ADP)”, propone.
¿De qué está hablando? “Sería una organización transversal a todos los ministerios, dotada de la capacidad técnica para el análisis situacional de cada solicitud de intervención (no solo inversiones de capital) y para el seguimiento y evaluación del logro de los objetivos, con relación directa con el poder ejecutivo provincial, tomador de las decisiones en última instancia. Esto es, se requeriría una organización adecuada y reglas claras para su funcionamiento, sin despreciar el diálogo y consenso con los actores insoslayables del proceso productivo, los trabajadores a través de sus sindicatos y los empresarios a través de sus cámaras y federaciones. La gestión gubernamental requiere trabajo en equipo, con formación, convicción, ejecuciones descentralizadas y responsabilidad operacional y política”, agrega.
“Por eso, deben revisarse los roles, funciones y responsabilidades de las instituciones existentes en la provincia para que, con una centralidad decisional, concentren sus esfuerzos en los objetivos estratégicos”, explica haciendo referencia a la necesidad de una vinculación efectiva entre la Dirección de Asistencia Tecnológica (DAT). la Agencia de Ciencia y Tecnología y el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC).
“En tal sentido, el gobierno provincial debiera abordar, por una arquitectura institucional con base en una Agencia para el Desarrollo Productivo (ADP), al menos, tres cuestiones que hacen a la gestión gubernamental de la economía real que son:
- Recuperar, procesar y analizar toda la información social y económica relevante ya generada por el propio Estado Provincial, sea, a través de la captación por los distintos ministerios y empresas del Estado, o directamente mediante relevamientos realizados por el IPEC.
- Elaborar diagnósticos situacionales de la realidad socio productiva de la provincia, identificando los principales sistemas productivos, los cuellos de botella y las potencialidades económicas. La elaboración de un DAFO territorial. Identificando las fortalezas, amenazas, oportunidades y debilidades de las actividades productivas en el territorio y marcando los fallos de mercado y cuellos de botella identificados, serían de ayuda para el proceso de planificación.
- Bajo escenarios prospectivos, presentar programas y políticas de acción, así como proyectos de leyes si fuere menester, que definan cursos de acción institucional, fundamentados en diagnósticos cuantitativos y cualitativos, que tengan como objetivo incrementar la capacidad productiva al mismo tiempo que se transforma su matriz estructural, prestando atención a una distribución equitativa en el territorio y en la sociedad”.
En síntesis, según Sciara, para avanzar en la transformación de la matriz estructural del sector productivo de la provincia se requerirá, necesariamente, una gestión institucional integral por parte del gobierno, orientada a la formación de unidades de análisis y planificación económica transversales, que tengan la capacidad de recibir, procesar y analizar toda la información social y económica producida en el ámbito público y privado, con miras a la identificación y caracterización de los sistemas de producción en la provincia y los cuellos de botella que, tácticamente, deben ser resueltos con prioridad.
Muchos proyectos de ley fueron presentados para la creación de una institución que pudiese aprehender la totalidad y complejidad de la realidad provincial. Fueron esos los intentos de creación de un Consejo Económico y Social, el cual pudo ser concretado por decreto en el año 2016, con resultados muy valiosos en el lapso de su funcionamiento 2016/2019. En febrero de 2024 fue nuevamente presentado un proyecto de ley de creación, como órgano asesor y consultor del Poder Ejecutivo provincial.
"Sin dudas, tal como se lo plantea históricamente, sería una institución que tiene una representatividad comprehensiva y directa de la actividad productiva, social, financiera y científica de la provincia, con los medios, condiciones de funcionamiento y objetivo de brindar información cualitativa y cuantitativa para un diagnóstico fehaciente sin mediatizaciones y generar lineamientos de políticas públicas estratégicas para el largo plazo”, propone el experto.
“Al mismo tiempo, el gobierno provincial debiera revisar las funciones y actuación de sus instituciones económicas, adecuándolas o creando otras si fuere necesario, a fin de una mayor eficacia como actor en la planificación y orientación estratégica para el desarrollo socioeconómico de la provincia”, agrega.
Para Sciara, el diálogo interjurisdiccional y con las instituciones del sector privado es solo el comienzo de la práctica política para dirimir diferencias y contradicciones en la gestión gubernamental y con los objetivos e instrumentos de una transformación de la actividad económica creciente e inclusiva.
“Llegar al consenso en una economía tan heterogénea como la santafecina, donde cada región, sector económico o social, cada cadena de valor son afectadas diferencialmente por las políticas nacionales hacen mucho más difícil adoptar políticas económicas provinciales cuando cada uno de los actores involucrados y en el marco del contexto nacional, estarán requiriendo políticas diferenciales en función de sus intereses. El problema económico se convierte en una cuestión política. Decide el responsable en última instancia: el Poder Ejecutivo”, sostiene Sciara.
“Una planificación estratégica estatal participativa, a nivel global y sectorial, flexible, con una gestión gubernamental horizontal y la elección adecuada de los proyectos, será fundamental para avanzar armónicamente en la transformación de la matriz productiva de la provincia, visto su heterogeneidad tecnológica, su diversificación productiva y los cambios del contexto macroeconómico nacional y de las relaciones internacionales”, concluye el ex ministro de Economía santafesino.



