El clásico rosarino del ascenso entre Argentino y Central Córdoba terminó empatado 0 a 0 este domingo en el estadio José Martín Olaeta. El resultado dejó un sabor amargo para ambos equipos, ya que necesitaban la victoria para acercarse a la zona de clasificación al Reducido. En un trámite friccionado y con poca claridad, el marcador reflejó la paridad de dos conjuntos que lucharon más de lo que jugaron.

 El encuentro contó con las dos hinchadas. (Central Córdoba)
. El encuentro contó con las dos hinchadas. (Central Córdoba)

Durante la primera mitad, el Charrúa comenzó con mayor iniciativa y exigió al arquero del Salaíto, Francisco Olivera, quien se convirtió en figura al tapar varias pelotas clave. Argentino logró equilibrar las acciones y generó peligro pero el juego se desvirtuó por la pierna fuerte: Central Córdoba se quedó con diez hombres por la expulsión de Altamura tras un codazo, aunque las polémicas no faltaron por un gol anulado a la visita por un fino fuera de juego.

En el complemento, la paridad numérica se restableció rápidamente cuando Theo Guiñazú vio la segunda tarjeta amarilla en el local. Con ambos equipos con diez jugadores, el partido se volvió de ida y vuelta pero con nula eficacia frente a los arcos.

Un trámite de pierna fuerte en el Olaeta. (Insatgram/Argentino)
Un trámite de pierna fuerte en el Olaeta. (Insatgram/Argentino)

Previa con hechos de violencia

La jornada comenzó con máxima tensión debido a graves incidentes entre la policía y los hinchas en los ingresos al estadio. Las fuerzas de seguridad reprimieron con gas lacrimógeno y pimienta en el sector visitante, situación que luego se trasladó a la tribuna local tras una avalancha.

El inicio se demoró 15 minutos y el arquero del Salaíto, Francisco Olivera, debió ser atendido por médicos tras recibir un impacto mientras intentaba calmar los ánimos desde el alambrado