En un duelo decisivo por la fecha 33 del certamen inglés, el Manchester City cumplió con su obligación y derrotó al Arsenal en el Etihad Stadium. El conjunto que dirige Pep Guardiola sumó tres unidades de oro gracias a las definiciones de Rayan Cherki y Erling Haaland.
Con este resultado, el vigente campeón ratificó su chapa de candidato y recortó la distancia frente a unos Gunners que, pese al descuento de Kai Havertz, no encontraron el camino para rescatar un empate.
La victoria de los locales reabrió por completo la lucha por la corona a falta de muy pocas jornadas para el cierre. El Arsenal se mantiene en lo más alto de la tabla de posiciones con 70 unidades, pero perdió la gran chance de estirar la ventaja y ahora siente la presión de su escolta. Por su parte, el Manchester City alcanzó los 67 puntos y cuenta con un beneficio clave: debe un partido, situación que le permitiría igualar la línea del líder en caso de obtener un triunfo en ese encuentro pendiente.
La paridad entre ambos equipos es tal que ya sacaron una diferencia abismal respecto al resto de los competidores, lo que reduce la pelea por el trofeo a un mano a mano exclusivo. Los próximos compromisos serán fundamentales, ya que cualquier distracción mínima en esta recta final puede arruinar el trabajo de toda una temporada. El City tiene por delante 18 puntos en disputa, mientras que el conjunto de Londres solo dispone de 15.
El fixture para el equipo de Guardiola incluye enfrentamientos ante Burnley, Everton, Brentford, Bournemouth, Crystal Palace y Aston Villa. El camino parece accesible para los ciudadanos, quienes suelen mostrar su mejor versión bajo presión extrema. Sin embargo, el desgaste de las competencias paralelas será un factor que el cuerpo técnico deberá gestionar con precisión para no ceder terreno en la liga local.
Del otro lado, el calendario del Arsenal presenta desafíos de cuidado. Los dirigidos por Mikel Arteta deberán medirse contra Newcastle, Fulham, West Ham, Burnley y Crystal Palace. La derrota en Manchester caló hondo en el ánimo del plantel, que ahora tiene la obligación de ganar todo lo que resta y esperar un traspié del City para volver a depender de sí mismo en la carrera por la Premier League.



