El argentino Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, fue suspendido provisionalmente por el Comité de Ética y Disciplina de la UEFA para el partido de vuelta de la eliminatoria de acceso a octavos de la Champions League ante el Real Madrid tras los supuestos insultos racistas al brasileño Vinicius en el de ida.

La decisión se adoptó después del nombramiento de un inspector de ética y disciplina "para investigar las acusaciones de comportamiento discriminatorio" durante el choque disputado en Lisboa el 17 de febrero.

El Comité de Disciplina, "con un informe provisional", decidió suspender provisionalmente al benfiquista para el encuentro de este miércoles en el estadio Santiago Bernabéu "para el que, de otro modo, sería elegible, por la "presunta infracción del artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA en relación con un comportamiento discriminatorio".

No obstante, precisa que "esto se entiende sin perjuicio de cualquier resolución que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan dictar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso y su respectiva presentación a los órganos disciplinarios de la UEFA".

Los incidentes se iniciaron poco después de que Vinicius marcara y celebrara con un baile, junto al banderín de córner y mostrando su camiseta, el único tanto del partido (0-1), en el minuto 49, y denunciara, visiblemente molesto, un insulto racista ("mono") por parte de Prestianni, que se había tapado la boca con la camiseta para decirle algo.

El árbitro francés François Letexier aplicó el protocolo antirracismo y el partido, en el que también hubo lanzamiento de objetos desde la platea al campo, estuvo detenido durante unos ocho minutos tras el amago hecho por Vinicius y otros jugadores merengues como Kylian Mbappé de abandonar el campo, en medio de la crispación de los futbolistas de uno y otro equipo.

El brasileño acusó al argentino de haberle dicho frases racistas (EFE).
El brasileño acusó al argentino de haberle dicho frases racistas (EFE).

La decisión de Letexier siguió la normativa de la UEFA al no haber escuchado ni él ni ningún miembro del equipo arbitral el supuesto insulto. De haberlo hecho el infractor debería haber visto la tarjeta roja, de acuerdo a las reglas del juego de la (IFAB) International Football Board (regla 12).

Finalmente, el encuentro pudo reanudarse, aunque de manera enrarecida, y concluyó con triunfo del conjunto de Álvaro Arbeloa por 1-0, aunque el centro de atención de medios y protagonistas fue el incidente, que provocó numerosas reacciones en todo el mundo en contra del racismo y el apoyo del Benfica hacia su futbolista.

Benfica apelará

En un comunicado, el Benfica expresó que lamenta "verse privado del jugador mientras el proceso aún está bajo investigación" y señala que es consciente de que, aunque apele la decisión, "es poco probable que los plazos en cuestión tengan algún efecto práctico" para el partido del miércoles en el estadio Santiago Bernabéu.

Las Águilas concluyen el comunicado reafirmando su compromiso "inquebrantable" en la lucha contra el racismo y la discriminación, "valores que forman parte de su identidad histórica y que se reflejan en su actuación diaria, en su comunidad global, en la labor de la Fundación Benfica y en figuras destacadas de la historia del club, como Eusébio".

Repercusiones

El francés Kylian Mbappé, que se encontraba cerca de Prestianni y Vinicius en ese momento, pidió ante los periodistas a la UEFA la sanción más dura para el argentino, que después aseguró que el brasileño había malinterpretado lo que creía haber escuchado, mientras que el madridista, también en redes sociales, expresó que "los racistas son, ante todo, cobardes".

"Necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son. Pero tienen, a su lado, la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigar. Nada de lo que ocurrió hoy es novedad en mi vida ni en la de mi familia", agregó.

Un par de días después, el Real Madrid confirmó que había aportado a la UEFA todas las pruebas disponibles sobre el hecho para colaborar "de manera activa con la investigación abierta tras los inaceptables episodios de racismo vividos durante dicho partido" y agradeció "el respaldo unánime, el apoyo y el cariño que ha recibido" su jugador Vinicius Júnior "desde todos los ámbitos del fútbol mundial".

Por ejemplo, el presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, reconoció que estaba "en shock y entristecido" tras ver el incidente y sentenció que "no hay espacio para el racismo" en el fútbol y en la sociedad y que necesitan "que todos los grupos de interés relevantes pasen a la acción y hagan rendir cuentas a los responsables".

"En la FIFA, estamos comprometidos para asegurar que los jugadores, los árbitros y los aficionados son respetados y protegidos, y que se tomen las acciones debidas cuando ocurren incidentes. La FIFA y el fútbol muestran su total solidaridad a las víctimas del racismo y cualquier forma de discriminación", subrayó.

A la espera de que se levante la suspensión o se amplíe, en la Europa League 2021 se produjo un precedente similar cuando en el encuentro de vuelta de octavos de final, disputado el 18 de marzo en Ibrox en el que el Slavia venció por 2-0 al Rangers, el local Glen Kamara acusó al visitante Ondrej Kudela de insultos racistas también con la boca tapada.

Aunque el club de la capital checa y el propio jugador negaron ese insulto y aseguraron que le había dicho "eres un puto tío", finalmente el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA acordó sancionar con diez partidos de suspensión a Kúdela y con tres a Kamara por agresión.