La UEFA confirmó que designó a un inspector de ética y disciplina para investigar las acusaciones de comportamiento discriminatorio en el partido Benfica-Real Madrid (0-1), en el que el argentino Gianluca Prestianni supuestamente profirió insultos racistas hacia el jugador brasileño del Real Madrid Vinicius Júnior.

El organismo, que previamente había anunciado que estudiaba ya el informe oficial del partido Benfica-Real Madrid, señaló que ofrecerá más información al respecto en su debido momento.

El partido de Lisboa entre Benfica y Real Madrid, correspondiente a la ida del playoff de la Champions League, estuvo interrumpido durante unos ocho minutos porque el árbitro aplicó el protocolo antirracismo después de que Vinicius le avisara que Prestianni lo había insultado, tras su celebración del único gol del partido.

El brasileño acusó al argentino con el árbitro Francois Letexier por racismo y el duelo se detuvo unos minutos. El futbolista del Merengue le aseguró al árbitro que el argentino le había dicho "mono". Como el VAR no pudo corroborar la agresión del jugador surgido en Vélez, el juez del encuentro simplemente lo advirtió.

Cruce en redes

 

Tras el partido, Vinicius se expresó en redes sociales sobre el hecho. "Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan taparse la boca con la camisa para demostrar su debilidad. Pero cuentan, junto a ellos, con la protección de otros que, en teoría, tienen la obligación de castigar. Nada de lo ocurrido hoy es nuevo en mi vida ni en la de mi familia", inició el atacante.

Y cuestionó el motivo de su amonestación como el accionar del referí en el suceso que opacó el gran triunfo del Merengue en Portugal: "Me sacaron una tarjeta amarilla por celebrar un gol. Sigo sin entender por qué. Por otro lado, fue un protocolo mal ejecutado que no sirvió para nada. No me gusta estar en situaciones así, especialmente después de una gran victoria cuando los titulares tienen que ser sobre el Real Madrid, pero es necesario".

Por su parte, Prestianni negó toda acusación en su contra y dio a conocer que recibió amenazas tras el suceso: "Quiero aclarar que en ningún momento dirigí insultos racistas al Jugador Vinicius Júnior, quien lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado. Jamás fui racista con nadie Y lamento las amenazas que recibí de jugadores del Real Madrid".

El momento del supuesto incidente racista entre Prestianni y Vinicius. (Foto: EFE) 
El momento del supuesto incidente racista entre Prestianni y Vinicius. (Foto: EFE) 

La voz de la UEFA

"Los informes oficiales de los partidos disputados anoche están siendo revisados en estos momentos. Cuando se denuncian hechos, se inician procedimientos y, en caso de que estos den lugar a la imposición de sanciones disciplinarias, estas se anuncian en la página web disciplinaria de la UEFA", explicó el organismo sin hacer más comentarios.

Además del presunto incidente racista, la UEFA investigará también el lanzamiento de objetos desde la grada, –uno de los cuales impactó en Vinicius– y la sanción al entrenador del Benfica, José Mourinho, que fue expulsado por protestar y reclamar una segunda tarjeta amarilla para el delantero brasileño Vinicius tras una falta a Richard Ríos.

El técnico no se sentará en el banco del Bernabéu la próxima semana en el partido de vuelta y la normativa de la UEFA (art. 79.04 de la normativa de la Champions League) le permite, en caso de estar sancionado, no comparecer en la conferencia de prensa oficial previa al encuentro y ser sustituido por un técnico asistente.

La UEFA aprobó en 2009 el protocolo contra el racismo

 

Desde 2009 y tras su aprobación por el Comité Ejecutivo de la UEFA, los árbitros disponen de unas directrices oficiales para ayudarles a gestionar los incidentes racistas dentro de los estadios, que en un procedimiento de tres pasos les otorgan la facultad de detener inicialmente el juego y, si el comportamiento racista continúa, suspender el partido.

La primera fase del protocolo indica que si el árbitro se da cuenta de un comportamiento racista, o es informado de ello por el cuarto árbitro, detendrá el partido. A continuación, solicitará que se haga un anuncio por megafonía pidiendo a los espectadores que cesen inmediatamente cualquier comportamiento racista.

En el segundo paso si el comportamiento racista continúa tras la reanudación del partido, el árbitro suspenderá el encuentro durante un periodo de tiempo razonable, por ejemplo, de cinco a diez minutos, y pedirá a los equipos que se retiren a los vestuarios. Se realizará un nuevo anuncio por megafonía.

El tercer y último paso indica que como último recurso, si el comportamiento racista continúa tras la segunda reanudación, el árbitro podrá suspender definitivamente el partido.

El delegado de la UEFA responsable del partido ayudará al árbitro, a través del cuarto árbitro, a determinar si el comportamiento racista ha cesado. La decisión de suspender el partido solo se tomará después de haber aplicado todas las demás medidas posibles y de haber evaluado el impacto que la suspensión del mismo tendría en la seguridad de los jugadores y del público.

Después del partido, el caso se remite a las autoridades disciplinarias de la UEFA.

Anoche en el Benfica-Real Madrid, el árbitro francés François Letexier aplicó el protocolo poco después de que Vinicius marcara y celebrara con un baile, junto al banderín de córner, el único tanto del partido, en el minuto 49, y denunciara un insulto racista por parte de Prestianni, que se había tapado la boca con la camiseta para decirle algo.