Gianni Infantino habló sobre el caso de Vinicius y Gianluca Prestianni mientras UEFA continúa con su investigación para tratar de determinar si efectivamente existió un insulto racista por parte del argentino.
El presidente de FIFA planteó tarjetas rojas para los jugadores que se tapen la boca cuando discutan con rivales.
Infantino aseguró en diálogo con Sky News que “si un jugador se tapa la boca durante una discusión en el campo y dice algo que tiene consecuencias racistas, debe ser expulsado”. El dirigente argumentó que el gesto de ocultar lo que se dice ya genera sospechas. “Si no estás diciendo nada ofensivo, entonces, ¿por qué te tapas la boca?”.
El comentario llega en un momento en que el fútbol global debate cómo sancionar conductas racistas que no siempre quedan registradas en cámara o son escuchadas por árbitros.
Cualquier intento de ocultar lo que se dice en el campo podría interpretarse como indicio de mala conducta, incluso antes de confirmar el contenido del mensaje. Esto implicaría que árbitros y comités disciplinarios tendrían un criterio más amplio para sancionar conductas racistas. Con esto quieren fortalecer la lucha contra la discriminación en el fútbol.
La FIFA reafirma así su compromiso de “cero tolerancia” frente al racismo, en un momento en que la presión social y mediática exige medidas claras y contundentes para proteger a los jugadores y garantizar un ambiente respetuoso en todos los niveles del deporte.
“Eso es todo, así de simple. Y estas son acciones que podemos tomar y que tenemos que tomar para tomarnos en serio nuestra lucha contra el racismo”, ratificó.
El origen del conflicto
Este tema tomó relevancia en las últimas semanas, luego de que Vinícius denunciara que Prestianni le había dicho "Mono", luego de su festejo de gol en el partido de ida entre Benfica y Real Madrid por la Champions.
Pese a que el árbitro activó inmediatamente el protocolo antirracismo, no se pudo constatar si efectivamente existió el insulto porque el futbolista argentino tenía la cara tapada en el momento del cruce.
Pese a que Prestianni negó en reiteradas oportunidades las acusaciones, UEFA decidió suspenderlo provisionalmente y no pudo disputar el encuentro de vuelta. Actualmente, la entidad europea sigue investigando el caso.



