Uno de los principales ejes de la semana fue el financiamiento. Las empresas agropecuarias enfrentan un escenario en el que las tasas en pesos parecen haber dejado atrás la etapa de fuertes bajas, mientras el crédito en moneda extranjera gana participación.
Un informe citado por Ecos365 recomendó asegurar financiamiento ante la posibilidad de que las tasas no continúen bajando. Entre las referencias relevadas aparecen tasas nominales anuales de 27,6% para adelantos en cuenta, 30,1% para documentos a sola firma, 21,6% para cheques de pago diferido y 24,5% para pagarés en pesos. También destacó una diferencia de costo entre el mercado de capitales y el crédito bancario.
La tendencia se hizo todavía más visible con otro dato: el 81% de los créditos agropecuarios registrados por la plataforma Nera durante el primer semestre de 2026 fue pactado en dólares, 30 puntos porcentuales más que en igual período del año anterior. El fenómeno responde, en buena medida, a la búsqueda de calzar las obligaciones financieras con ingresos vinculados a productos que cotizan internacionalmente.
La flexibilización regulatoria también amplió el escenario: el Banco Central habilitó a las entidades financieras a destinar hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera a préstamos para empresas no exportadoras directas.
Soja: Chicago recuperó terreno y Argentina se ilusiona
El mercado internacional de la soja también dejó una de las señales positivas de la semana. El contrato más activo en Chicago llegó a ubicarse alrededor de los US$450 por tonelada, recuperando niveles que no alcanzaba desde fines de julio.
El movimiento estuvo relacionado con una mayor incertidumbre sobre la cosecha estadounidense y con el regreso de China como comprador relevante de soja de Estados Unidos. Según los datos citados por Ecos365, el mercado comenzó a incorporar una prima por riesgo climático, aunque todavía sin confirmación de un shock de oferta en Estados Unidos.
Para Argentina, el impacto potencial es relevante por el peso de la soja en la generación de divisas. Sin embargo, la mejora internacional no se trasladó automáticamente al mercado local: la soja disponible en Rosario se ubicaba alrededor de $507.000 por tonelada y la transmisión de Chicago depende, entre otros factores, del tipo de cambio, los derechos de exportación, los márgenes industriales y las primas locales.
La semana dejó así una pregunta central para el sector: si la mejora internacional logra sostenerse, ¿cuánto de ese movimiento podrá transformarse en mayores ingresos y liquidación de divisas para la Argentina?
Ganadería: hay demanda, pero empieza a faltar hacienda
En el mercado ganadero apareció otra de las grandes señales de la semana: Argentina tiene oportunidades comerciales, pero enfrenta una oferta de hacienda cada vez más limitada.
El analista Ignacio Iriarte señaló que la faena cayó 12% interanual en julio y acumula una baja del 10% en el año. En paralelo, los precios reales de la hacienda continúan siendo atractivos para el productor y la relación entre el valor del ternero y el ganado terminado favorece al criador.
El punto crítico aparece en el frente exportador. La demanda internacional se mantiene firme y existen oportunidades en mercados como China y Europa, pero la disponibilidad de ganado podría convertirse en el principal límite para ampliar los embarques.
Según el análisis publicado durante la semana, los frigoríficos predominantemente exportadores ya representan alrededor del 41% de la faena. El problema, entonces, no estaría en encontrar compradores sino en disponer de suficiente volumen para atenderlos.
El escenario internacional suma además movimientos relevantes en China, donde se están aplicando cuotas a algunos de los principales proveedores de carne vacuna. Para Argentina, esa reconfiguración puede abrir oportunidades, siempre que exista oferta suficiente.
Un nuevo negocio para los tambos: producir carne
La lechería aportó durante la semana una mirada diferente: la posibilidad de convertir al macho Holando en una fuente adicional de ingresos para el tambo.
El Feedlot Cooperativo de Uncoga, con asesoramiento del veterinario Oscar Ferrero, trabaja sobre un esquema que busca dejar atrás la tradicional recría prolongada del macho Holando y avanzar hacia animales jóvenes, terminados y con mejores características de carne.
El modelo contempla ingresos al feedlot de entre 180 y 200 kilos y una terminación cercana a los 380-400 kilos. El objetivo es obtener animales de aproximadamente 400 kilos entre los 12 y 14 meses, en lugar de novillos pesados que llegan al mercado después de varios años.
La propuesta incorpora genética, manejo sanitario, alimentación y nutrición de terminación como parte de una misma estrategia. También aparece como alternativa el cruzamiento con razas carniceras.
Para el tambo, la importancia económica está en transformar al ternero macho de un subproducto tradicionalmente poco valorizado en una tercera fuente de ingresos, junto con la leche y la vaca de descarte.
Chicharrita en Santa Fe: bajó la población, pero no el riesgo
La situación de la chicharrita del maíz también ocupó un lugar central en la agenda provincial.
El último informe de la Red Nacional de Monitoreo mostró una fuerte retracción de Dalbulus maidis durante la primera quincena de agosto. Sin embargo, el informe también advierte que algunas regiones, entre ellas el Centro-Norte, continúan con niveles superiores a los observados durante el mismo período de 2025.
En Santa Fe, los registros muestran una baja marcada. En Rafaela, por ejemplo, la captura pasó de 287 adultos por trampa en la primera quincena de julio a 100 en la segunda y a apenas 5 durante la primera quincena de agosto. En Ceres, el registro pasó de 2.423 a 463 y luego a 2 adultos por trampa.
Pero el dato que obliga a mantener la vigilancia es la detección del patógeno Corn Stunt Spiroplasma en ejemplares recolectados en la provincia. En San Guillermo, el 7% de los 30 adultos analizados resultó portador, mientras que en Ceres el porcentaje llegó al 17%.
La conclusión para la próxima campaña es clara: menos insectos no significa riesgo cero y el monitoreo continúa siendo una herramienta central para la toma de decisiones.
El Niño vuelve al centro de la escena
El clima sumó otra fuente de incertidumbre. Un informe del Instituto de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia alertó sobre una señal de El Niño particularmente intensa.
De los 26 modelos analizados, 25 ubican al Niño 3.4 en la categoría de “muy fuerte” entre octubre y diciembre, mientras que 15 proyectan anomalías de temperatura superficial del mar de +3 °C o más.
Los indicadores observados también muestran un fortalecimiento del fenómeno. La anomalía de temperatura superficial en Niño 3.4 llegó a +2,7 °C en el índice semanal correspondiente al 12 de agosto. Además, el informe detectó un importante reservorio de calor subsuperficial en el Pacífico ecuatorial.
Para el agro argentino, el impacto no puede reducirse simplemente a la expectativa de “más lluvias”. La distribución geográfica y temporal de las precipitaciones será determinante, especialmente al momento de planificar siembras, manejo de cultivos y logística.
Mercado de campos: actividad estable y una nueva brecha
El mercado inmobiliario rural también dejó una señal durante la semana. El Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR) alcanzó 46,57 puntos en julio, dentro de un escenario de actividad relativamente estable.
La principal limitante continúa siendo la escasez de oferta de campos agrícolas. A esto se suma una diferencia entre las expectativas de algunos propietarios y los valores que actualmente están dispuestos a convalidar los compradores.
En el segmento ganadero, las consultas se mantienen firmes, aunque los cierres de operaciones avanzan con mayor lentitud. El mercado, por lo tanto, muestra interés, pero todavía sin un salto significativo de actividad.
Invertir en el agro: mejora el poder de compra de granos y hacienda
El informe de Coninagro sobre relaciones insumo-producto aportó una mirada complementaria sobre la capacidad de inversión del productor.
En julio, la ganadería vacuna y los principales granos mejoraron su capacidad de acceso a bienes de inversión, aunque la evolución fue heterogénea entre actividades. Para comprar una camioneta Hilux 4x4, por ejemplo, se necesitaron 11.238 kilos de novillito, un 22,5% menos que un año atrás. En soja, fueron necesarias 107 toneladas, 20% menos que en julio de 2025.
También mejoró la relación de soja y maíz frente a maquinaria agrícola. Para adquirir un tractor se necesitaron 424 toneladas de soja, 19% menos que un año atrás, mientras que para una cosechadora se requirieron 2.263 toneladas de maíz, 6% menos interanual.
Sin embargo, el informe muestra que la mejora no es generalizada: la lechería y algunas economías regionales todavía enfrentan relaciones de inversión más exigentes.
La foto semanal: un campo con oportunidades y con más variables
El balance de la semana muestra un agro argentino atravesado por señales contrapuestas.
Por un lado, aparecen oportunidades: la soja recuperó terreno en Chicago, la ganadería enfrenta una demanda internacional firme, el crédito en dólares se expande y algunas relaciones entre producción e inversión mejoraron.
Por otro, aumentan los factores que exigen planificación. La menor oferta de hacienda puede limitar las exportaciones, las tasas de financiamiento podrían haber encontrado un piso, la chicharrita todavía requiere monitoreo en Santa Fe y el escenario climático proyecta un El Niño de intensidad excepcional.
A esto se suma un mercado de tierras donde compradores y vendedores todavía no terminan de encontrar un punto de encuentro.
En conjunto, la semana del 17 al 21 de agosto de 2026 dejó una conclusión: el agro mantiene oportunidades de generación de valor y divisas, pero la rentabilidad futura dependerá cada vez más de cómo productores y empresas administren financiamiento, cobertura cambiaria, comercialización, clima y eficiencia productiva.

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