El mapa exportador argentino está cambiando. La Patagonia pasó de representar el 14,8% de las ventas externas en 2025 al 17,8% en el primer semestre de 2026, impulsada principalmente por la energía. El caso más significativo es Neuquén: alcanzó US$4.283 millones en exportaciones, creció 84,5% interanual y pasó de representar apenas el 0,25% de las exportaciones nacionales en 2015 al 8,7% en 2026. Así, se convirtió en la tercera provincia exportadora del país, detrás de Buenos Aires y Santa Fe.
Los datos surgen de un informe del Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones (CIG) de la Universidad Austral. El estudio muestra que este cambio territorial forma parte de una transformación más amplia: la Argentina no está reemplazando su estructura exportadora tradicional, sino incorporando nuevos motores de crecimiento.
La agroindustria continúa liderando las ventas externas, con el 32% del total, pero otros sectores avanzan a mayor velocidad. Las Manufacturas de Origen Industrial crecieron 27,5% y Combustibles y Energía, 42,5%. A su vez, las exportaciones de minerales metalíferos y litio aumentaron 111,1%, consolidándose como una de las áreas de mayor dinamismo.
El avance de Patagonia forma parte de una transformación más amplia de la matriz exportadora argentina. Mientras la agroindustria continúa siendo el principal componente de las ventas externas, Combustibles y Energía crecieron 42,5% interanual y las exportaciones de petróleo crudo aumentaron 47,7%. Al mismo tiempo, la expansión de la producción energética está reduciendo la dependencia externa: el índice de cantidades importadas de combustibles y lubricantes cayó 62,1% entre 2022 y el primer semestre de 2026.
Vaca Muerta y el salto energético
La energía es uno de los principales impulsores del cambio. Las exportaciones de petróleo crudo alcanzaron US$4.693 millones y crecieron 47,7%, mientras que las de carburantes aumentaron 53,5%.
Al mismo tiempo, la mayor producción nacional está reduciendo la dependencia de las importaciones. El índice de cantidades importadas de combustibles y lubricantes cayó 62,1% entre 2022 y el primer semestre de 2026, una evolución que el informe vincula directamente con el crecimiento de la producción energética.
La transformación también alcanza a los mercados de destino. En el primer semestre, las exportaciones hacia China crecieron 59,1%, hacia Estados Unidos 42,1% y hacia ASEAN 59,8%.
Para el CIG, el desafío ahora es que este crecimiento exportador se traduzca en mayor desarrollo productivo: proveedores nacionales y regionales, inversión, tecnología, capacidades de ingeniería y empleo calificado. El informe plantea que la expansión de Vaca Muerta, la minería y otros nuevos motores exportadores puede convertirse en una plataforma para construir capacidades productivas que permanezcan en los territorios.

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