A un mes del crimen de Lorenzo "Jimi" Altamirano (28), ejecutado a tiros en la puerta 6 del estadio Marcelo Bielsa, familiares, amigos y allegados se reunieron este miércoles en la puerta de los Tribunales Provinciales (Balcarce 1651). Reclamaron justicia y pidieron que se avance en la causa que, según los fiscales, fue un secuestro al azar y estaría enmarcado por un conflicto entre bandas narcos.

En la investigación que llevan adelante los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra de la Agencia de Criminalidad Organizada, por el momento no hubo personas detenidas por estar sospechadas de la autoría del secuestro y asesinato "al voleo", conforme a lo que sostiene la principal hipótesis de los investigadores.

Del relevamiento de cámaras hecho por el Ministerio Público de la Acusación se pudo establecer que Altamirano fue secuestrado mientras caminaba con un palo en la mano por 27 de Febrero, cerca de su domicilio de la zona oeste.

El pasado miércoles 1º de febrero, Jimi había terminado de ensayar en una sala ubicada en la intersección de Oroño y Gálvez. Según se observó en algunas de las cámaras de seguridad, fue secuestrado por los ocupantes de un Renault Sandero con pedido de captura por robo.

Fue precisamente frente a la puerta 6 del Coloso Marcelo Bielsa que lo bajaron y lo acribillaron de tres tiros. En su ropa, dejaron un mensaje a presos ligados a la barrabrava de Newell's.