Juan Cruz Zanaboni, el buzo argentino que sufrió un grave accidente durante una práctica en Bahamas, publicó un emotivo mensaje en sus redes sociales luego de su milagrosa recuperación. Después de semanas de incertidumbre por su salud, logró recuperarse y volvió a Argentina.

Su carta, publicada en redes sociales, refleja no solo la magnitud del esfuerzo personal y familiar, sino también el impacto de la enorme red de solidaridad que se activó para ayudarlo en su momento más crítico.

El joven había sufrido un accidente mientras realizaba una práctica de buceo y debió ser trasladado de urgencia a un hospital de Cancún. Su estado generó gran preocupación, al punto que familiares y amigos organizaron una colecta que alcanzó los 139 mil dólares, monto que permitió cubrir la internación y el traslado en avión sanitario hacia la Argentina

Lo que parecía un camino lleno de obstáculos se transformó en lo que su familia calificó como “un milagro”: los médicos llegaron a advertir que podía quedar con graves secuelas, pero su evolución superó todas las expectativas.

En su carta, Juan Cruz eligió agradecer. “Es hermoso estar vivo, y saber que estoy rodeado de tanta gente que me quiere y se ha movido por mi. Fueron unas semanas difíciles, sobre todo para mi familia, y realmente toda la buena energía de ustedes se hizo sentir”, escribió. El buzo contó que de a poco irá respondiendo cada uno de los mensajes que recibió y que no le alcanzará la vida para agradecer tanto amor.

Hizo menciones especiales a sus compañeros de práctica, quienes lo auxiliaron en el momento del accidente, y a su entorno más cercano, incluso su pareja, oriunda de Rosario: “Gracias a mis hermanas y a mi vieja que movieron cielo y tierra y viajaron para estar a mi lado. Gracias a mi novia que es una bestia y estuvo conmigo a cada segundo”. 

También agradeció a Puerto Pirámides y a Puerto Madryn, los lugares en los que eligió radicarse tras mudarse desde la provincia de Buenos Aieres, a los amigos que lo apoyaron desde distintas partes del mundo y a quienes se sumaron a la colecta sin siquiera conocerlo.

Juan Cruz destacó además la labor del equipo médico del Hospital Joya de Cancún, que, según describió, mostró una profesionalidad y una calidad humana extraordinarias. “Todos ustedes fueron y serán mis ángeles. Gracias a Dios. Por siempre suyo, Jan Cruz”, afirmó en su mensaje.

El buzo ya se encuentra en la Argentina y pasará un tiempo en Buenos Aires, donde seguirá con estudios médicos, antes de volver a Pirámides, la localidad que junto a Madryn se movilizó de manera incansable para que pudiera recibir la atención que necesitaba.

“Me siento bien, y la única dirección posible es ir para adelante como siempre lo hice y seguiré haciendo”, concluyó el joven. “No sólo fue la medicina. Estoy segura de que fue mi querido viejito que nunca le soltó la mano”, escribió Julieta, su hermana en referencia a su padre, en un mensaje que conmovió a quienes siguieron la evolución del instructor.