El Gobierno eliminó este martes la Secretaría de Comunicación y Medios y transfirió todas sus funciones, recursos y personal a la Jefatura de Gabinete, a cargo de Manuel Adorni, ex vocero presidencial.
La decisión quedó formalizada a través del decreto de necesidad y urgencia 793/2025, publicado en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Javier Milei, de Adorni y el resto de los ministros. Según el texto oficial, la medida busca “dotar de mayor eficiencia a la gestión del Gobierno nacional”.
De esta manera se oficializó lo que ya había sido anticipado por el propio Adorni a comienzos de noviembre, cuando dijo que mantendría su rol de vocero, tal como ocurrió históricamente con los jefes de Gabinete.
“No vamos a tener vocero. Históricamente, el vocero fue el Jefe de Gabinete. No seguirá el mismo formato de estar todos los días o día por medio en una conferencia de prensa, pero los temas importantes los seguiré comunicando yo”, explicó el funcionario en una entrevista televisiva.
Con la supresión del área, los créditos presupuestarios, bienes y unidades organizativas de la Secretaría de Comunicación pasarán directamente a la estructura de la Jefatura de Gabinete.
Reconfiguración ministerial y nuevos traspasos
El DNU también establece que las tareas vinculadas a la asistencia directa del presidente quedarán bajo la órbita de solo cuatro Secretarías: General, Legal y Técnica, Inteligencia de Estado y Cultura. Las tres primeras áreas están encabezadas por Karina Milei, María Ibarzábal y Sergio Neiffert, con rango y jerarquía de ministros.
Además, la norma redistribuye otras competencias: las áreas de Turismo, Ambiente y Deportes, hasta ahora dependientes del Ministerio del Interior, se trasladan a la Jefatura de Gabinete; mientras que el Ministerio de Seguridad asume la gestión de las políticas migratorias y el control de la Dirección Nacional de Migraciones y del Registro Nacional de las Personas (Renaper).
Con esta redefinición, Seguridad amplía su alcance institucional, integrando competencias de frontera, documentación e ingreso de extranjeros, lo que refuerza su peso dentro del gabinete. Se convertirá así en una cartera todavía más importante, y que tras la salida de Patricia Bullrich –que asumirá como senadora nacional por la Ciudad de Buenos Aires– quedaría en manos de su actual número dos, Alejandra Monteoliva.



