La organización barrial El Hormiguero, que se encarga de brindar asistencia alimentaria y otras labores sociales en la zona oeste de Rosario, reclamó este domingo que se haga justicia por el asesinato de Omar González, un hombre de 73 años que fue baleado cerca de la medianoche en la zona de avenida Pellegrini y Colombia. Al enterarse de la noticia, sus compañeros lo recordaron por su participación activa en la organización.

“Era nuestro compañero del Hormiguero”, comienza diciendo el mensaje de despedida, en el que destacaron que Gonzáles era “papá, abuelo, un querido vecino” y “tenía 73 años pero la vitalidad de un pibe de 30”. La víctima del homicidio se encontraba junto a otras tres personas cuando un atacante le disparó en el tórax desde una moto.

Luego, valoraron que el hombre asesinado “estaba siempre para todo lo que sea colectivo”. Y precisaron: “Cada vez que había que poner el cuerpo ahí estaba. Locro, juntar leña, cargar arena. Este último mes estuvo allí, al pie del cañón, palada a palada ayudando a poner en condiciones nuestro galpón en cada jornada de trabajo”.

“Omar era un compañero solidario, humilde, que tenía la esperanza de que el barrio vuelva a ser el de antes. De que tantos pibes cesen de hacerse daño en nuestro barrio, esos pibes que vio nacer”, agrega el texto.

Sobre el episodio en el que fue asesinado, indicaron que el hombre “estaba sentado en la vereda cuando recibió disparos que le quitaron la vida”, una secuencia que no le dio tiempo “de salir corriendo ni de protegerse”.

“Esas balas nos atravesaron a todos en nuestra organización”, lamentaron desde El Hormiguero, desde donde dedicaron el escrito a “un hermano de militancia al que de forma injusta le arrebatan la vida”.

A su vez, expresaron que se encuentran “dolidos y con bronca por la impotencia de no poder cambiar la realidad”, y por el hecho de que “alguien que luchó tanto por transformar” su barrio haya sido asesinado “de manera injusta”.

Finalmente, reclamaron que se haga justicia por el crimen de González y que cese la violencia que les impide “vivir dignamente”. “Omar vivió con muchas carencias, como todos nosotros. Vivió con muchos sueños sin cumplir pero con dignidad, tratando de construir un mundo donde quepamos todos. Su vida es un legado, hoy su memoria es nuestro impulso a seguir andando”, concluyeron.