Un asteroide con capacidad para "arrasar una ciudad entera" pasará extremadamente cerca de la Tierra el próximo lunes 18 de Mayo, confirmaron astrónomos. La roca espacial, bautizada 2026 JH2, tiene entre 16 y 35 metros de diámetro —hasta cuatro veces el tamaño de un colectivo— y pasará a solo 90.000 kilómetros del planeta.

Es “tan cerca como sea posible sin chocar”, explicaron los científicos. La distancia equivale a un cuarto del trayecto a la Luna, según publicó el medio británico Daily Mail.

Pese a su potencial destructivo, fue identificado hace apenas unos días por los observatorios, lo que reavivó la preocupación sobre la detección temprana de asteroides peligrosos. “Es el tipo de cosa que arruinaría una ciudad con bastante eficacia, si llegara a ocurrir”, advirtió Mark Norris, de la Universidad de Lancashire, a New Scientist.

El asteroide viaja a 5,17 millas por segundo respecto a la Tierra. Su tamaño es una estimación basada en la luz que refleja: si está compuesto de material oscuro, podría ser incluso más grande.

Como Cheliábinsk, pero peor

Los expertos comparan el evento con el meteorito de Cheliábinsk, que en 2013 explotó sobre Rusia con una fuerza 30 veces mayor a la bomba de Hiroshima. La onda expansiva dio dos veces la vuelta al mundo, hirió a 1.500 personas y dañó 3.600 viviendas, aunque solo el 0,05% de la roca llegó al suelo. Con hasta 35 metros de diámetro, 2026 JH2 podría ser aún más destructivo y entrar en la categoría de “asesino de ciudades”.

     

Por ahora, sin riesgo de impacto

Afortunadamente, las simulaciones de la red de telescopios de defensa planetaria indican que no hay posibilidad de impacto en al menos 100 años. El asteroide será demasiado tenue para verlo a simple vista, pero podría observarse con telescopios de aficionados en cielos oscuros. Actualmente está a 3 millones de kilómetros, en la constelación de la Osa Mayor.

15.000 amenazas sin detectar

El caso expone un problema mayor. Kelly Fast, jefa de defensa planetaria de la Nasa, admitió este año que quedan unos 15.000 asteroides “destructores de ciudades” sin detectar. Son cuerpos de al menos 140 metros que podrían “causar daños regionales graves”. Y si uno apareciera en curso de colisión, la Tierra no tiene cómo desviarlo.

En 2022, la Nasa estrelló la nave Dart contra el asteroide Dimorphos a 22.500 km/h para cambiar su órbita. La misión fue un éxito. Pero Nancy Chabot, líder de esa misión desde la Universidad Johns Hopkins, aclaró: “La demostración con Dart fue excelente. Pero no tenemos otro listo para usar en caso de una amenaza que requiera su intervención”.