Las petroleras aplicaron una nueva suba en los surtidores de todo el país, esta vez del orden del 4%, y los combustibles ya acumulan cerca de un 10% de aumento en lo que va de marzo. En Rosario, los valores relevados por el móvil de Radio 2 muestran que la nafta súper se ubica por encima de los $1.800, en línea con la tendencia nacional.

El ajuste llegó a menos de una semana del último incremento y se da en un contexto de presión inflacionaria, con subas también en alimentos y con el petróleo internacional rondando los 100 dólares por barril.

En la ciudad, las estaciones de servicio actualizaron sus pizarras con los siguientes valores:

YPF

  • Nafta súper: $1.844
  • Infinia: $2.017
  • Diesel 500: $2.008
  • Infinia Diesel: $2.119
 La marquesina de YPF.
. La marquesina de YPF.

Puma

  • Nafta súper: $1.846
  • Max Premium: $2.079
  • Ion Diesel: $2.146
  • Puma Diesel: $2.007
  La marquesina de Puma.
.  La marquesina de Puma.

Shell

  • Nafta súper: $1.919
  • V-Power: $2.137
  • Evolux Diesel: $2.081
  • V-Power Diesel: $2.281
  La marquesina de Shell.
.  La marquesina de Shell.

Con estos precios, la nafta súper ya supera los $1.800 en todas las marcas, mientras que las versiones premium se ubican por encima de los $2.000 por litro.

El impacto no se limita al bolsillo de los automovilistas: el aumento también presiona sobre los costos de transporte y logística, lo que puede trasladarse a otros precios de la economía y complicar la desaceleración de la inflación en marzo.

     

Cuánto cuesta llenar el tanque en Rosario

Con los valores actuales, llenar un tanque de combustible en la ciudad implica un gasto cada vez más elevado.

Tomando como referencia la nafta súper, que se mueve entre $1.844 y $1.919 por litro en Rosario:

  • Un tanque de 45 litros cuesta entre $83.000 y $86.000 aproximadamente.
  • Un tanque de 60 litros se ubica entre $110.000 y $115.000.

En el caso de las naftas premium, donde el litro ya supera los $2.000, llenar un tanque puede escalar fácilmente por encima de los $120.000, dependiendo de la capacidad del vehículo y la marca elegida.

Así, cada nueva suba en los surtidores no solo impacta en el consumo directo, sino que también suma presión sobre el resto de los precios de la economía.