El estado de San Pablo, Brasil, habilitó que las mascotas puedan ser enterradas junto a sus dueños. La medida rige desde hace algunos días y alcanza a perros, gatos y otros animales de compañía.

La norma fue promulgada por el gobernador Tarcísio de Freitas, luego de haber sido aprobada en diciembre por la Asamblea Legislativa estadual. El texto reconoce explícitamente “el vínculo afectivo entre tutores y animales de compañía”, dando respaldo legal a una práctica que hasta ahora no estaba contemplada de manera formal.

La legislación fue bautizada como “Ley Bob Coveiro”, en alusión al caso de un perro que pasó diez años en un cementerio de Taboão da Serra, en el área metropolitana paulista, y que finalmente pudo ser sepultado junto a su dueña tras una autorización especial.

A partir de ahora, cada municipio deberá reglamentar cómo se implementará la medida a través de sus servicios funerarios. Los gastos derivados del entierro correrán por cuenta de la familia titular del nicho, panteón o sepultura.

En el caso de los cementerios privados, la normativa permite que establezcan sus propias reglas para la inhumación de mascotas, siempre que respeten el marco legal vigente, según precisó el gobierno estadual.

Brasil es el cuarto país del mundo con mayor cantidad de animales de compañía, de acuerdo con datos de la Asociación Brasileña de las Empresas del Sector de Animales de Compañía (Abempet). Se calcula que hay 141,6 millones de mascotas en un país de 213 millones de habitantes. Entre ellas, 55,1 millones son perros, 24,7 millones gatos, 19,4 millones peces y 40 millones aves.