Las postales de los ríos serranos en Córdoba se transformaron drásticamente en las últimas horas. Tras una madrugada de precipitaciones persistentes, los cauces que habitualmente lucen tranquilos han tomado un volumen y una fuerza que, en términos visuales, remiten a los grandes saltos de otras regiones. 

Las lluvias, que en sectores puntuales superaron los 50 milímetros, activaron un alerta naranja por las crecidas que ya impactan en el sur de Punilla, departamento cuya ciudad más importante es Carlos Paz, destino de vacaciones muy concurrido en esta época.

Según el reporte oficial de la Policía de Córdoba y los organismos de cuencas, la situación es de monitoreo permanente. El foco está puesto en los ríos que bajan hacia Icho Cruz y Villa Carlos Paz, así como en los afluentes que alimentan la zona de Cabalango

Este importante caudal de agua tiene como destino final el Dique San Roque, que se prepara para recibir una de las subidas más significativas de la temporada estival.

     

Datos técnicos y operativos

 

El fenómeno responde a lo que los especialistas denominan "crecidas repentinas", comunes en la geografía cordobesa cuando las lluvias en las nacientes de las montañas son copiosas en corto tiempo. Los registros indicaron:

  • Precipitaciones acumuladas: entre 45 y 50 milímetros en las zonas de alta montaña.
  • Estado de los cauces: se observa agua con importantes niveles de sedimentos y arrastre de material sólido.
  • Pronóstico: se esperan mejoramientos temporarios, pero las condiciones de inestabilidad persistirán durante el resto del jueves y parte del viernes.
     

Medidas de prevención para turistas y vecinos

 

Ante la magnitud del ingreso de agua, las autoridades locales han desplegado un operativo de seguridad para evitar incidentes en las zonas balnearias. La recomendación principal es no permanecer en las orillas, incluso si en el lugar donde se encuentra la persona no está lloviendo en ese momento, ya que la "cabeza de la crecida" llega de forma imprevista desde las cumbres.

Asimismo, se enfatizó la prohibición de cruzar vados o puentes que presenten agua sobre la calzada o que se encuentren clausurados con cintas de peligro. El personal de Defensa Civil y la Policía Caminera se encuentran apostados en puntos estratégicos para ordenar el tránsito y prevenir situaciones de riesgo en las zonas de mayor afluencia turística.

De hecho, ya debieron intervenir en algunas situaciones de rescate como consecuencia de las crecidas y sus peligros.