La familia de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central que perdió la vida tras ser atacada a piedrazos el 30 de septiembre de 2023 en la intersección de Ovidio Lagos y Montevideo, expresó su preocupación y malestar por las continuas dilaciones en el proceso judicial. En diálogo con Radio 2, Laura Garcilazo, hermana de la víctima, apuntó directamente contra la defensa de Damián Reifenstuel, uno de los tres acusados —que permaneció prófugo en Bolivia—, por presentar nuevos recursos que postergan el inicio del juicio oral.
El principal reclamo de la familia radica en una reciente apelación presentada por el abogado de Reifenstuel, quien insiste en someter a pericias a una de las personas que presenció el ataque. Según relató Laura este jueves en De boca en boca, el juez interviniente ya había rechazado esta solicitud, pero la defensa volvió a la carga y generó una nueva instancia de debate.
"Pidió un montón de cosas, pidió que haya un psicólogo exclusivo para una de las testigos, se lo negó el juez en su momento, ahora se lo volvió a negar este juez que apelaron ellos", explicó la mujer.
El objetivo de esta maniobra procesal, de acuerdo a lo que perciben los familiares de Garcilazo, es desacreditar el testimonio de quien viajaba en un vehículo detrás de Ivana y pudo observar la secuencia completa. Sobre los argumentos del pedido de la defensa, la hermana de la víctima detalló: "Dice que la testigo estaba en un estado de shock emocional, que no puede ser, quiere analizar a esa testigo". Sin embargo, Laura remarcó la importancia de esa declaración ya que la persona "ve claramente todo lo que iba atrás de donde pasa lo de Ivana".
Esta no es la primera vez que Reifenstuel, actualmente alojado en la cárcel de Piñero, intenta introducir atenuantes de índole médica o psicológica. En audiencias anteriores, el acusado había argumentado padecer psicosis y problemas de visión. Al respecto, Laura Garcilazo aclaró que "todo se fue sacando, no le dieron nada", gracias al trabajo de la Fiscalía.
Para desestimar esos supuestos problemas de salud, los fiscales acudieron a los registros laborales del imputado, quien se desempeñaba como docente antes de darse a la fuga. "La fiscalía llevó la carpeta de cuando él ingresa al sistema para los maestros, donde le hacen todos los estudios, y en ningún lado dice que tiene un problema visual, en ningún lado tiene psicosis", subrayó.
La sumatoria de estas presentaciones defensivas logró alterar el calendario judicial original. Si no hubiesen existido tantas apelaciones, la familia estimaba que el debate oral se habría desarrollado a mediados de este año. "Ya estaríamos con fecha de juicio seguramente", lamentó Laura, y agregó que el proceso "supuestamente iba a ser para junio más tardar, y esto hace que demore todo más".
Frente a este panorama procesal, el entorno de Ivana Garcilazo siente un fuerte desgaste emocional y exige celeridad a las autoridades en los Tribunales provinciales para que los tres detenidos, Reifenstuel, Ariel Cabrera y Juan José Massón, enfrenten las condenas correspondientes.
Finalmente, la expectativa está puesta en una inminente cita legal programada para fin de mes. "Esperemos que esta audiencia ahora en el 31 sea la última, si no ya después él tendría que presentar otra serie, no hay más audiencia pero sí litigar", concluyó la hermana de la víctima, a la espera de que el juicio avance sin más obstáculos procesales.



