El Concejo Municipal de la ciudad de Rosario tiene para debatir una propuesta de la concejala de la Unión Cívica Radical Anahí Schibelbein para autorizar la incorporación de vehículos eléctricos e híbridos a la flota de taxis local. La iniciativa, respaldada por la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), promete no solo un impacto ecológico positivo, sino también un respiro económico vital frente a la crisis de rentabilidad que atraviesa el sector.
En diálogo con el programa Radiópolis (Radio 2), la edila detalló los pilares de la propuesta. Según remarcó, la medida busca dar respuesta a las demandas actuales tanto de usuarios como de choferes. “A mí me parece que tiene varios beneficios esta incorporación. El primero es que moderniza el sistema”, afirmó Schibelbein, para luego destacar el factor sustentable: “Es mucho más amigable con el medio ambiente. Usted imagínese que este tipo de auto tiene cero emisiones de gases contaminantes”.
Además de la modernización, el eje central del debate radica en la viabilidad económica de la flota y su subsistencia frente a las actuales exigencias del mercado automotriz. “El tercero, que me parece muy interesante traerlo a la mesa, sobre todo en este contexto donde la crisis del sistema estamos tratando de buscar alternativas para sostener, es que la reducción de los costos operativos que tiene este tipo de autos”, explicó la concejala.
De acuerdo a la información aportada por Catiltar, la adopción de modelos eléctricos puros representaría un ahorro de entre 12 y 13 millones de pesos anuales para los dueños de las licencias. Estos rodados no requieren combustible tradicional, cambios de aceite ni caja de velocidades. Con una carga doméstica similar a la de un teléfono celular que demora alrededor de seis horas, el gasto de energía se estima en apenas 10 mil pesos diarios para garantizar unos 380 kilómetros de autonomía, cifras muy inferiores a lo que exige hoy el uso de gas natural comprimido.
Si bien los modelos que se tienen en la mira, como el BYD Dolphin Mini y el BYD Yuan PRO, oscilan entre los 23.500 y 29.500 US$, ya se barajan diferentes opciones de financiamiento. Más allá de los convenios privados gestionados por el sector taxista con concesionarias y entidades bancarias para créditos a tasa subsidiada, Schibelbein adelantó gestiones desde el ámbito oficial. “El fin de semana tuve oportunidad de cruzar algunos mensajes con el secretario de Gobierno de la Municipalidad para que también se pudiera una instancia, se abriera una instancia con nuestra banca pública, el Banco Municipal de Rosario, para también ver cuáles son las alternativas que podría haber para generar algún tipo de un crédito accesible para este tipo de autos”, reveló.
La llegada de las aplicaciones de viajes alteró la forma de moverse y obliga al rubro tradicional a buscar salidas urgentes. Frente a la resistencia de algunos sectores conservadores que prefieren mantener la matriz histórica, la representante política fue tajante: “Tenemos que agudizar nuestra creatividad para dar algún tipo de respuesta y no perder el sistema público de taxis y me parece que esta es una buena alternativa”.
El proceso normativo en la ciudad avanzó de forma expeditiva. “Esto fue en tiempo récord”, aseguró la concejala radical. Luego de los primeros encuentros con las cámaras de choferes, el Ejecutivo local tomó intervención inmediata. La Dirección de Fiscalización del Transporte de la Municipalidad ya se encuentra abocada a la evaluación técnica de los prototipos para certificar si cumplen con las condiciones exigidas para transportar a los pasajeros rosarinos, abriendo así la puerta hacia una movilidad sustentable.



