La Justicia santafesina condenó al matrimonio propietario de los perros que atacaron y mataron a Diego Román, el niño de 12 años que murió entre el 3 y el 4 de julio de 2019 en la ciudad de Recreo.
El juez Pablo Busaniche encontró responsables a Iván Mercado Reyes y Norma Elena Vega por el delito de homicidio culposo y les impuso penas de cuatro y tres años de prisión, respectivamente. En el caso de Vega, la condena es de cumplimiento condicional por tratarse de su primera condena y por el monto de la pena aplicada.
Durante el juicio, los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria habían sostenido una acusación más grave, por homicidio con dolo eventual, figura que contemplaba penas más elevadas. Tras conocerse la sentencia, adelantaron que analizarán los fundamentos del fallo una vez que sean notificados oficialmente.
Por su parte, el abogado defensor Néstor Pereyra cuestionó la resolución judicial y anticipó que apelará la condena. Según sostuvo, no existen pruebas suficientes para afirmar que los perros pertenecientes a sus defendidos fueron los responsables de la muerte del niño.
Uno de los testimonios más relevantes del debate fue el del médico forense Pascual Pimpinella, quien afirmó que las lesiones mortales fueron provocadas por animales depredadores y descartó la intervención de terceros o el uso de armas blancas. De acuerdo con su análisis, la rotura de la arteria femoral que causó la muerte de Diego se produjo cuando la víctima aún estaba con vida.
La investigación también incorporó peritajes genéticos que detectaron pelos de dos perros pertenecientes al matrimonio en prendas de la víctima. Los especialistas señalaron además que la jauría estaba integrada por diez animales y describieron un comportamiento de ataque coordinado.
El juicio oral comenzó el pasado 27 de mayo en los tribunales de la ciudad de Santa Fe y contó con la declaración de peritos, policías, vecinos y familiares. La fiscalía y la querella sostuvieron que los acusados conocían la peligrosidad de los animales por antecedentes de ataques y que no habían adoptado las medidas necesarias para evitar nuevos episodios.



