El programa municipal de reconversión de basurales por pequeños centros de esparcimiento ya alcanza 110 plazas en más de 50 barrios, sumando 30.000 m² de espacio verde y de encuentro para la comunidad. Con el objetivo central de erradicar puntos de arrojo de basura, concientizar sobre el cuidado ambiental y transformar la dinámica barrial de sanidad y limpieza, el municipio lleva adelante la ejecución de las Plazas de Bolsillo.
Esta política pública, explicaron fuentes oficiales, interviene en terrenos degradados, que pueden ser laterales de fábricas, paredones o esquinas críticas donde habitualmente se acumulaban residuos para transformarlos en sectores de descanso, juegos e integración comunitaria.
“Este es un proyecto que comenzó en 2024 y que no dejó de crecer. Desde el municipio fuimos viendo el enorme poder transformador que tienen estas intervenciones y, por eso, cada vez le dimos mayor importancia y escala. Hoy ya son 110 las plazas de bolsillo que recuperaron espacios que antes eran puntos críticos de arrojo de residuos, y detrás de cada una, hay una decisión concreta de transformar un lugar degradado en un espacio para encontrarse, jugar, descansar y disfrutar. Es una política que se sostiene en el tiempo porque vemos sus resultados y porque los vecinos también nos muestran que vale la pena seguir avanzando”, expresó Vanesa Di Bene, secretaria de Cercanía.
“Pero la recuperación de un espacio no termina cuando finaliza una obra. Para que una plaza de bolsillo pueda sostenerse en el tiempo es fundamental el respeto y el compromiso de todos. Por eso trabajamos fuertemente en la concientización de los vecinos y, especialmente, en hacerlos parte del proceso desde el comienzo. Los escuchamos, conocemos cómo se utiliza ese lugar y cuáles son sus necesidades, y luego construimos junto a ellos el proyecto. Esta participación genera apropiación, sentido de pertenencia y, sobre todo, el compromiso de cuidar entre todos un espacio que vuelve a ser de la comunidad”, continuó Di Bene.
Concientización y Campaña del Respeto
Iniciada como hito con la inauguración de la primera Plaza de Bolsillo en Grandoli y Paunero (barrio Nuevo Alberdi) en octubre de 2024, la iniciativa ha mostrado una escala ascendente: a la fecha se registran 110 espacios entre ejecutados y en ejecución, alcanzando a más de 50 barrios de los seis distritos y sumando 30.000 m² totales de espacio verde y recreativo (un promedio de 300 m² por cada intervención).
El programa se complementa en el territorio con los dispositivos de la Campaña del Respeto, una propuesta del municipio que promueve la convivencia ciudadana, la concientización sobre el correcto manejo de los residuos domiciliarios y la erradicación definitiva de los puntos de arrojo informal.
Dentro de las mismas se destacan las Plazas de Bolsillo Mil65, con mayor superficie que incorporan elementos de recreación y deporte adaptados específicamente para personas mayores y la primera infancia.
Esta política pública promueve la apropiación del espacio como herramienta eficaz para generar entornos limpios, seguros y habitables.
Sentido de pertenencia
El proceso de recuperación urbana no se limita a la obra urbana. Para garantizar que el espacio no vuelva a convertirse en un punto de arrojo de residuos, cada intervención incluye un proceso participativo articulado en dos encuentros con vecinos. En el primero, los equipos municipales relevan junto a ellos los usos, costumbres, estado actual y complejidades técnicas del sector para así en la segunda instancia, presentar el diseño del proyecto para la aprobación comunitaria, definiendo los plazos de trabajo y las tareas complementarias, haciendo parte al vecino en todo momento.
Además de la instalación de equipamiento, adecuación del sistema hidráulico e iluminación LED, las plazas linderas a muros incorporan murales de arte urbano diseñados especialmente con temáticas identitarias (fútbol, infancia, símbolos patrios y clubes de barrio), fortaleciendo el sentido de pertenencia y el cuidado del entorno.



