La cadena de supermercados La Anónima, surgida en la región de la Patagonia hace más de un siglo, ya se encuentra oficialmente en la ciudad de Rosario, donde abrió su primera franquicia sobre bulevar Oroño 5960. Allí, donde anteriormente funcionaba una sucursal del Grupo Libertad, la firma que cuenta con otros establecimientos en la provincia de Santa Fe dio “un paso muy importante” para el desarrollo de su marca en la región.

Con una superficie comercial de 3.700 metros cuadrados y 13 cajas para atención al público, la sucursal de Rosario se suma a la red de la compañía con una propuesta centrada en un amplio surtido de productos, promociones y servicios destinados a fortalecer su presencia en el mercado santafesino.

“Significa un paso muy importante en la larga historia de esta compañía”, dijo Federico Braun, presidente de Supermercados La Anónima, consultado sobre la apertura del primer local en Rosario de la firma que, este miércoles, cumplía 118 años desde su fundación.

En diálogo con La Primera de la Tarde (Radio 2), Braun explicó que la decisión de abrir uno de sus supermercados en Rosario forma parte de una estrategia de expansión que se desarrolla desde hace años en diferentes provincias de Argentina, aunque por fuera de los grandes centros urbanos.

Crecimiento federal y expansión en Rosario
 

Tras años de importante crecimiento en la región patagónica, la cadena comenzó a apostar por “crecer de manera orgánica y también mediante adquisiciones” en otros puntos del país. “Al principio estábamos solamente en Chubut, Santa Fruz y Tierra del Fuego”, recordó Braun, y señaló que con el tiempo se expandieron hacia Río Negro, Neuquén, La Pampa, y la provincia de Buenos Aires.

En Santa Fe cuentan con sucursales en diferentes localidades, contando las de Rafaela, San Jorge, San Justo y Esperanza. Y en Córdoba ya suman cuatro establecimientos.

Un aspecto central de la estrategia de la compañía, remarcó su presidente, fue instalarse “siempre en pequeñas y medianas ciudades”. Por esto, señaló, Rosario supone un cambio de paradigma: “Nunca hemos operado bocas de esta magnitud. Es un gran desafío, y también una gran oportunidad. Estamos muy contentos de cómo hemos sido recibidos”.

En el mismo sentido descartó que, en el corto plazo, vayan a invertir en la Ciudad de Buenos Aires: “No nos interesa en este momento”, sostuvo, destacando que en paralelo a la inversión en Rosario se siguen expandiendo a nivel federal con apuestas en Tucumán, Salta, San Juan y Santiago del Estero.

 La Anónima se ha caracterizado por expandirse a nivel federal pero siempre en pequeñas y medianas ciudades.
. La Anónima se ha caracterizado por expandirse a nivel federal pero siempre en pequeñas y medianas ciudades.

Consultado sobre la propuesta de La Anónima para competir en la ciudad, destacó que se enfocarán en ofrecer “buen precio, buen surtido de productos y buena calidad del servicio”.

“La Anónima ya es el cuarto jugador en Argentina entre las cadenas de supermercados y, con esta operación vamos, a estar peleando el podio”, resaltó el empresario que también tiene presencia en el sector de la carne. “Tenemos dos frigoríficos que –a partir de la llegada a Rosario– llevamos a su máxima capacidad de producción”, apuntó.

Con esas herramientas, la compañía buscará lograr “una forma eficiente de seguir creciendo” que podría llevarlos a sumar más locales en distintos barrios de Rosario o bien “en los alrededores, en ciudades más pequeñas”. “Nuestra ambición en ese sentido está”, marcó.

Recepción en Rosario

Braun habló también sobre su vínculo con el intendente Pablo Javkin y con el gobernador Maximiliano Pullaro.

“Al intendente lo conocí hace algunos años en un foro al que viajamos juntos y tenemos buena relación. Aunque le puedo discutir algunas cosas, como que las tasas municipales son altas”, dijo.

Sobre la relación con Pullaro, expresó: “Con la provincia tenemos algunas diferencias relacionadas con la ley de grandes superficies, pero eso se está resolviendo municipalmente. Yo sé la importancia y la riqueza que tiene la provincia de Santa Fe. Es una de las provincias más ricas de la Argentina y hay mucho para crecer”.

A su vez, en tono irónico, lanzó: “Tenemos buena relación con la cadena de supermercados La Gallega, pero tampoco es que me llamaron para felicitarme. Es natural, no se puede pedir tanto”.

Caída del consumo
 

Con respecto a la situación económica del país, el empresario reconoció que “el consumo está pasando un momento complicado”, aunque consideró que se trata de una situación “coyuntural”.

“Si bien nos gustaría que arranque más rápido, nosotros tenemos una mirada de largo plazo. Yo estoy convencido de que el país tiene que implementar reformas como la laboral”, dijo para reforzar su apoyo al rumbo económico actual, y agregó: “La gran reforma para el país, y específicamente para nuestro negocio, es la reforma impositiva”.

El dueño de La Anónima manifestó que el país debería no solo reducir impuestos, sino además “ampliar la base imponible”. “Al dicho de que los empresarios siempre cazamos en el mismo zoológico, yo le agrego que es un zoológico del que muchos se han escapado. Todos los animalitos que pudieron irse se fueron”.

“La Argentina tiene que mejorar, y la forma de hacerlo es bajar aunque sea suavemente algunos impuestos y, al mismo tiempo, seducir a la gente y a las empresas para que pasen a estar en la formalidad”, agregó en esa línea.

Y destacó que “el Gobierno nacional ha hecho mucho en ese sentido”, como por ejemplo bajando las retenciones al campo. “Es el único país que ha llegado a poner hasta 33% de retenciones a la soja. Incluso se ha llegado a la prohibición de exportar, y nosotros lo vivimos en carne propia. Es muy difícil explicarle a nuestro agente de distribución en Europa por qué no le mandamos la carne”, planteó.

Finalmente, y considerando la situación actual, se mostró optimista. “La Argentina tiene tanta riqueza y tantas cosas para ganar, que con las reformas como la laboral o la eliminación de la Ley de Glaciares se facilita la inversión, que es la única manera de crecer”, concluyó.