El monte Etna volvió a rugir y el caos se trasladó al aire. El aeropuerto de Catania, puerta de entrada a Sicilia, suspendió todas sus operaciones este 6 de Julio tras la erupción registrada durante la madrugada del domingo. La nube de ceniza forzó el bloqueo total de salidas y llegadas hasta al menos pasado el mediodía de este lunes. 

“Tras la actividad volcánica ocurrida durante la noche, todas las operaciones de vuelos de llegada permanecen suspendidas y las salidas están totalmente bloqueadas, actualmente hasta las 14 horas”, informó el aeropuerto en un comunicado publicado en su web. “Se ruega a los pasajeros que no se dirijan al aeropuerto a menos que hayan comprobado previamente el estado de su vuelo con su aerolínea. Próximamente habrá más actualizaciones”. Más allá del comunicado y de los inconvenientes a los pasajeros, quienes pudieron verlo no dudaronen grabar videos y compartirlos en redes sociales.

     

El impacto fue inmediato para easyJet, Ryanair y British Airways. Entre los vuelos cancelados figuran un British Airways Euroflyer a Londres Gatwick de las 12:15 y un easyJet a Bristol de las 10:50. También se suspendieron arribos desde Reino Unido: el easyJet procedente de Bristol de las 10:20 y el British Airways Euroflyer desde Gatwick de las 11:25.

Ryanair ya canceló varias rutas en Europa, aunque por ahora sus conexiones con Reino Unido no figuran entre las afectadas. El aeropuerto de Palermo, el otro gran hub de Sicilia, opera con normalidad por el momento.

Alerta amarilla en el volcán más activo de Europa

Según el Departamento de Protección Civil del Gobierno italiano, el Etna se encuentra en nivel de alerta amarillo. El sistema italiano contempla cuatro escalas: verde, amarillo, naranja y rojo. Con 3.300 metros de altura, el Etna domina la costa oriental de Sicilia y es el volcán más activo del continente.

Aunque Catania es el aeropuerto más expuesto, erupciones anteriores también alcanzaron a Trapani-Birgi y Comiso. La ceniza volcánica es especialmente peligrosa para la aviación: daña motores, reduce la visibilidad y puede dejar aviones en tierra durante horas.