El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este martes una importante actualización sobre el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). De acuerdo con las últimas observaciones de los sistemas de monitoreo y sensoramiento remoto, el evento ya se encuentra completamente instalado y alcanzó la categoría de "Niño Fuerte", con proyecciones de evolucionar a una intensidad "Muy Fuerte" durante lo que resta de 2026.

Las condiciones térmicas en el Pacífico ecuatorial muestran un calentamiento excepcional. Los modelos dinámicos y estadísticos prevén que las temperaturas de la superficie marina en esa franja registren anomalías de hasta 2 °C por encima de los valores normales a lo largo de los próximos seis meses. 

En sintonía, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ratificó que existe un 100% de probabilidad de que el fenómeno persista activo al menos hasta febrero de 2027.

     

El impacto directo en el territorio argentino

 

El reporte oficial del SMN detalla que la presencia de un evento de magnitud "Fuerte" o "Muy Fuerte" suele modificar significativamente los patrones climáticos en el país, donde la provincia de Santa Fe no está exenta:

  • Precipitaciones: se esperan lluvias sensiblemente superiores a los promedios históricos, con mayor favoritismo sobre la región del Noreste Argentino (NEA), el centro-este de la provincia de Buenos Aires, el sur de Cuyo y el centro de la Patagonia.
  • Temperaturas: pese a la percepción general de calor que suele acompañar al fenómeno, el SMN advirtió que en años de Niño Fuerte las temperaturas pueden registrar marcas medias por debajo de lo normal en gran parte del país, concentrándose principalmente en el norte patagónico y el sur cuyano.

Desde el organismo estatal aclararon que, si bien la intensidad del fenómeno no determina por sí sola la severidad de un desastre, la previsibilidad a mediano plazo resulta clave para que los sectores productivos e institucionales tomen decisiones informadas y diseñen planes de contingencia.

Alerta en el sector agropecuario 

Las proyecciones del SMN se acoplan al cuadro de alerta que venía trazando la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Según los relevamientos de la entidad bursátil, la atmósfera ha comenzado a acoplarse plenamente al calentamiento oceánico, lo que disparará el caudal de precipitaciones hacia el tramo final de la primavera.

El cálculo predictivo de la BCR anticipa que las lluvias podrían incrementarse un 30% en octubre, un 70% en noviembre y alcanzar un pico de hasta un 90% más de agua respecto de lo habitual en diciembre. La mayor preocupación radica en la concentración temporal de los eventos y la falta de "piso" en los campos, justo en el momento en que convergen la cosecha de trigo y las siembras de soja y maíz tardío.