El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves un proyecto que endurece los controles sobre vehículos con patentes ausentes, ocultas, adulteradas o ilegibles. La iniciativa amplía las herramientas de fiscalización y busca evitar que algunos conductores eludan los controles de tránsito y los sistemas de videocontrol mediante maniobras para impedir la identificación de sus vehículos.

La medida alcanza a autos y motos que circulen, estén detenidos o estacionados en la vía pública con la patente ausente, oculta, adulterada, ilegible o colocada de manera antirreglamentaria.

En esos casos, los inspectores podrán disponer el traslado al corralón cuando corresponda. La norma apunta tanto a quienes intentan evitar los controles tapando o modificando la patente como a otras infracciones vinculadas con su ausencia o estado.

Uno de los cambios centrales es que la medida podrá aplicarse tanto a vehículos en circulación como a aquellos que estén detenidos o estacionados en la vía pública. Hasta ahora, la normativa vigente presentaba limitaciones para intervenir sobre vehículos estacionados en estas condiciones.

Además, una vez que un inspector detecte la infracción, no alcanzará con sacar el elemento que tapa la patente para evitar que se retire el vehículo. Si se constata que se utilizó para ocultarla o dificultar su lectura, la medida podrá aplicarse aunque después se corrija la situación.

Multas según la gravedad de la infracción
 

La ordenanza establece una escala de sanciones que distingue entre incumplimientos y maniobras deliberadas para impedir la identificación del vehículo.

Las multas van de 50 a 150 unidades fijas por faltas como no tener la patente colocada, llevarla en un lugar no visible o utilizar una chapa antirreglamentaria. Para patentes ilegibles por deterioro o suciedad que impida su lectura, y permisos provisorios adulterados, se prevén multas de 75 a 375 unidades fijas.

Vale aclarar que cada unidad fija equivale al valor de un litro de nafta súper, conforme a lo informado por la Agencia Provincial de Seguridad Vial.

En los casos más graves, como la alteración de los caracteres de la patente o el uso de dispositivos destinados a ocultarla o impedir su lectura, las multas serán de 150 a 500 unidades fijas. La reincidencia será considerada un agravante y podrá implicar la aplicación de la multa máxima prevista para la infracción, además de una eventual inhabilitación.

La aplicación de las multas no reemplaza la remisión del vehículo al corralón cuando corresponda.

La norma contempla los casos de robo o extravío
 

La norma también contempla a quienes pierdan la patente o sufran un robo. Para evitar que les retiren el vehículo por ese motivo, deberán presentar la denuncia correspondiente, que tendrá una validez de cinco días. Durante ese plazo, tendrán que iniciar el trámite para reponerla. Los autos cero kilómetro con documentación provisoria original y vigente también estarán exceptuados.

Por otra parte, el Municipio deberá realizar campañas para informar cuáles son las obligaciones de los conductores, qué documentación presentar en caso de robo o extravío y qué sanciones corresponden a quienes incumplan las reglas.

El proyecto fue presentado por la concejala oficialista Carolina Labayru.