Fin del misterio. La pintura hallada de manera llamativa en una vivienda de Mar del Plata por un grupo de periodistas extranjeros —en el marco de una investigación sobre obras de arte saqueadas durante el nazismo— es, efectivamente, Retrato de una dama. La Unidad Fiscal de la ciudad informó este último martes que, tras conocerse los resultados de los peritajes, la obra puede ser atribuida al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como Il Pitocchetto, y no al retratista Giuseppe Ghislandi, como se creía al principio. Además, indicaron que la pieza tendría un valor estimado de 250 mil euros (un valor aproximado de 425.000.000 pesos).

El cuadro había sido denunciado como robado por el régimen nazi durante la ocupación de los Países Bajos al comerciante de arte neerlandés Jacques Goudstikker. De acuerdo con la Fiscalía, los estudios estuvieron a cargo de los especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo.

Con estas conclusiones, la causa continúa tramitándose en el Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos de la Unidad Fiscal de Mar del Plata, que prorrogó el plazo de la pesquisa hasta marzo próximo.

 El cuadro Retrato de una Dama.
. El cuadro Retrato de una Dama.

A mediados de 2025, en el contexto del 80° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, el diario neerlandés Algemeen Dagblad (AD) publicó un artículo especial sobre la historia de Jacques Goudstikker, un galerista judío que huyó de Ámsterdam en julio de 1940, durante la persecución nazi, y cuyas obras permanecían desaparecidas desde entonces. 

La nota incluyó un dato que despertó el interés de las autoridades argentinas. La investigación periodística, encabezada por Peter Schouten junto al investigador privado Paul Post, señalaba a un alto jerarca nazi, Friedrich Kadgien, quien —según los indicios reunidos— habría pasado sus últimos años en Mar del Plata. Los investigadores detectaron, en una publicación de una casa en venta en el sitio web de una inmobiliaria local, una imagen de un cuadro muy similar a Retrato de una dama. El aviso fue retirado poco después de que el caso tomara estado público.

Más tarde, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP) impulsó una investigación judicial por presunto encubrimiento de contrabando. La causa quedó a cargo del fiscal Carlos Martínez, titular de la Oficina de Delitos Sencillos de la Justicia Federal.

El ex funcionario nazi Friedrich Kadgien.
El ex funcionario nazi Friedrich Kadgien. 

Por orden del fiscal se realizó un allanamiento en la vivienda, heredada por Patricia Kadgien —hija de Friedrich Kadgien— tras su fallecimiento en 1978. El inmueble, ubicado en Padre Cardiel al 4100, en el barrio Parque Luro, estaba en venta. Sin embargo, el procedimiento arrojó un resultado negativo: el cuadro ya no se encontraba en el lugar, pese a que en las fotos de la inmobiliaria aparecía colgado en una pared del living. En su lugar, había un tapiz.

Durante el allanamiento, la policía secuestró una carabina, un revólver calibre 32, algunas obras pictóricas y teléfonos celulares. Tras nuevos operativos en la ciudad y la creciente exposición mediática, la familia puso la obra a disposición de la Justicia civil.

Según la investigación, Retrato de una dama permaneció en esa casa al menos desde 1979 hasta el 3 de septiembre pasado. Patricia Kadgien y su esposo fueron imputados por el delito de encubrimiento agravado. Ambos rechazaron la acusación, sosteniendo que la pintura habría sido adquirida “legítimamente” por una cuñada del padre de ella, y alegaron además que el eventual delito estaría prescripto.

 El cuadro Retrato de una Dama. 
. El cuadro Retrato de una Dama. 

Navarro y Lo Russo llevaron a cabo un examen detallado de la obra y elaboraron una descripción general en la que señalaron que responde a una tradición estilística del barroco tardío o del rococó temprano. También indicaron que el estado de conservación es estable, aunque presenta roturas y evidencias de al menos tres intervenciones previas.

Los peritos concluyeron que se trata de una obra del naturalismo lombardo del siglo XVIII atribuible a Giacomo Ceruti, y no a Giuseppe Ghislandi. 

Para sostener esta atribución, destacaron el tratamiento minucioso de la vestimenta, comparable con el Retrato de la marquesa Laura Vitali Aliprandi, donde la indumentaria cumple un rol narrativo y social central. Este rasgo refleja una concepción pictórica basada en la observación directa y en la dignificación de modelos no idealizados, característica distintiva de Ceruti.

Si bien los registros del inventario de la colección Goudstikker consignaban originalmente la autoría de Ghislandi, el peritaje señaló que la atribución de la obra fue cambiante a lo largo del tiempo. En 1927, Roberto Longhi la adjudicó a Ceruti; en 1934 fue exhibida en el Stedelijk Museum de Ámsterdam como obra de Ghislandi, y con esa misma atribución se presentó en 1936 en el castillo de Nyenrode. Finalmente, en 1982, Mina Gregori la incorporó al corpus de Ceruti en su catálogo dedicado al artista.

El análisis técnico confirmó además la autenticidad de la pintura y su pertenencia al conjunto de obras sustraídas a Goudstikker. La identificación fue posible gracias al estudio de documentación y registros históricos, entre ellos el archivo fotográfico del Instituto Neerlandés de Historia del Arte (RKD). Una imagen en blanco y negro, catalogada bajo la autoría de Ghislandi, coincidía plenamente con la obra retenida en Argentina.

Por último, los especialistas estimaron que, debido a su calidad artística, el valor de mercado del cuadro ronda los 250.000 euros (un valor aproximado de 425.000.000 pesos).