Este martes regresó el humo a Rosario y a diversas localidades de la provincia de Santa Fe por la aparición de nuevos focos de incendio en las islas entrerrianas. El fenómeno afectó sectores de la conexión vial con Victoria y generó complicaciones para la circulación. Según detalló Matías De Bueno, referente del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario, existen al menos dos grandes frentes de fuego activos, uno hacia el norte y otro hacia el sur, y todo indica que los inicios de las llamas fueron provocados por la intervención humana para la limpieza de pasturas.
Las columnas y las luminiscencias se hicieron notar con fuerza durante las horas de la noche del martes, en medio de jornadas marcadas por las fuertes ráfagas de viento frío provenientes del sector sur.
Sobre la cantidad de superficie afectada, De Bueno precisó en diálogo con Cada Día (El Tres): "Nosotros calculamos hacia la zona norte son aproximadamente unas 600 hectáreas divididas en diferentes sectores y algo similar sucede hacia el sur, pero mucho más alejada y más dispersa".
Además, advirtió que si el viento rota al noreste, el humo se sentirá con mayor intensidad en la ciudad, por lo que sugirió atacar rápidamente el sector norte, a la altura de San Lorenzo.
El referente del Observatorio Ambiental adelantó que trabajan en la confección de un documento detallado sobre todo lo ocurrido desde principios de septiembre. "Vamos a poder entregar todo el material con georreferenciación y cantidad de hectáreas incendiadas para que la Justicia pueda avanzar en una investigación contundente", subrayó el especialista sobre el trabajo conjunto que realizan con la fiscal federal de Victoria Rosana Luggren.
Al ser consultado sobre el origen de los focos en el humedal, fue categórico: "Casi no hay duda de que el fuego se enciende intencionalmente, no hay ningún elemento que nos pueda decir que esto pueda encenderse de forma natural". Según indicó, la metodología coincide con prácticas de limpieza de pasturas secas tras las heladas del invierno, algo que se puede constatar claramente sobrevolando la zona.
El efecto de El Niño
De cara a los próximos meses, el escenario podría presentar algunas mejoras debido a los pronósticos meteorológicos y a los niveles hídricos actuales. "El fenómeno El Niño puede favorecer a que no haya tanta cantidad de incendios porque vamos a tener mayor cantidad de humedad en el lugar, se espera que pueda aumentar un poco el caudal del río, el agua en el humedal y aparte que haya bastantes lluvias", analizó De Bueno.
En ese mismo sentido, el profesional valoró las condiciones actuales del río Paraná, que contribuyen a frenar el avance irrestricto de las llamas y protegen la flora y fauna silvestre de los bosques de albardón. "Hoy tenemos un humedal con un porcentaje de agua bastante importante, entonces se generan esos cortafuegos naturales", concluyó.



