Este miécoles tuvo lugar el acto oficial conmemorativo por el 174º aniversario de la Declaración de Rosario como Ciudad, en la Sala de las Banderas del Monumento Nacional a la Bandera. En este marco, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, brindó una entrevista donde abordó la coyuntura política y económica, con especial énfasis en el impacto local. El mandatario sentó su postura de cara al inminente tratamiento en el Senado de la reforma a la ley de Tierras, advirtió sobre la situación financiera del municipio ante la caída de la recaudación y alertó por el endeudamiento de las familias en circuitos informales. Además, se refirió a la esperada visita del papa León XIV a la Argentina.

     

Al ser consultado sobre el proyecto de ley de Tierras que se debate en la Cámara alta, en el marco de movilizaciones en rechazo a la iniciativa en todo el país que tendrán lugar este jueves, el jefe del Palacio de los Leones fue tajante respecto a cómo debe enfocarse el asunto. “Si los límites se ponen nacionalmente, entonces es un problema. Si usted los límites los pone provincial y departamentalmente, cambia totalmente la discusión”, argumentó.

“Es muy claro cómo votaría. Hay una posición que yo la sostuve toda mi vida y que creo hoy es lo que debería discutirse más que el porcentaje: es dónde se aplican los porcentajes”, explicó al mencionar que se trata de un tema que conoce por haberlo trabajado en su etapa de diputado nacional.

Los porcentajes de aplicación en la ley de Tierras en Argentina son los topes legales que fijan qué porción máxima del territorio rural puede estar en manos de personas físicas o jurídicas extranjeras, buscando proteger la soberanía y los recursos naturales.

En esa línea, Javkin remarcó que las restricciones no deben apuntar únicamente a los extranjeros, sino también a analizar “cómo la corrupción en la Argentina tiene capacidad para comprar tierras”.

“Ojalá se encuentre un punto de acuerdo en esto porque los límites a la ley tampoco funcionaron mucho. Para limitar la corrupción propia y, por supuesto, los intereses que puedan atentar contra la soberanía del país, la clave es que los límites valgan por departamento y no solamente como límites nacionales o provinciales”, abundó el intendente.

El mapa de la deuda
 

Por otra parte, el jefe municipal abordó el crítico escenario financiero a nivel nacional. Según un reciente informe del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), elaborado con datos del Banco Central, mientras la provincia de Santa Fe se encuentra entre los distritos menos afectados por la morosidad, el departamento Rosario refleja un índice alarmante que se asemeja a la media nacional.

Frente a esto, Javkin fue contundente: “La situación económica me preocupa mucho. Rosario siempre dependió del trabajo y de su industria, nunca nos llega nada de arriba”.

El intendente profundizó sobre el mapa de la deuda ciudadana y aclaró que la crisis excede al sistema bancario tradicional. “Gran parte del endeudamiento de las familias está en los circuitos informales”, explicó el mandatario, vinculando este fenómeno al auge de las billeteras virtuales y los prestamistas no registrados.

Para Javkin, el mayor riesgo radica en los mecanismos rápidos para obtener efectivo que, a la larga, terminan embargando los ingresos de los trabajadores.

En materia de recursos públicos, confirmó que la recaudación municipal sufrió el impacto de la recesión. Si bien destacó que los ingresos propios suelen comportarse levemente mejor debido al peso que tienen los servicios y la tecnología en Rosario, admitió caídas del ocho o nueve por ciento en algunos indicadores, en sintonía con la merma de la coparticipación nacional.

La llegada del Papa
 

En el plano institucional y religioso, Javkin celebró la futura visita de León XIV al país, restándole peso al hecho de que Rosario no haya sido incluida en la agenda oficial del pontífice.

“Es muy bueno que venga. Que alguien nos ayude a encontrar un camino de mayor concordia”, expresó. El mandatario consideró vital frenar la dinámica nacional de inventar constantemente un conflicto nuevo para poder pensar en el verdadero desarrollo.