El Senado debate desde las 11 el proyecto de reforma laboral, una iniciativa para la cual el oficialismo hizo concesiones tanto a los gobernadores aliados como a la CGT, que resistió varios puntos del articulado.

El acuerdo alcanzado con los bloques aliados y los gobernadores contempló la eliminación del artículo de rebaja del Impuesto a las Ganancias para las grandes y medianas empresas, que tenía un impacto de más de 2 billones de pesos en las provincias.

Otro punto importante es que el oficialismo cedió al reclamo de la CGT debido a que se mantuvo la denominada “caja sindical”: se mantendrá por dos años el aporte solidario a los gremios pero con un tope del 2% y no se rebajan las cargas para las obras sociales que se mantienen en el 6%.

También quedó el aporte obligatorio a las cámaras empresariales con un tope del 0,5%.

Además, se aceptó el pedido de los bancos de mantenerse como únicos responsables para abonar los sueldos, debido a que no se autorizarán a las billeteras virtuales, como figuraba en el proyecto original.

Con este acuerdo, La Libertad Avanza llega a la sesión con la posibilidad de poder sancionar la ley de modernización laboral.