A cuatro meses del femicidio de Agostina Vega, la investigación continúa sumando elementos que forman parte de la acusación contra Claudio Barrelier y los otros cinco imputados que fueron enviados a juicio. Entre las pruebas reunidas por la Justicia aparecen los peritajes realizados sobre los teléfonos del principal acusado, que permitieron reconstruir su actividad digital durante las semanas previas al crimen.

Según consta en el requerimiento de elevación a juicio elaborado por el fiscal Raúl Garzón, un documento de unas 250 páginas al que accedió Infobae, la Dirección de Investigación Operativa (DIO) detectó 377 registros de búsquedas realizadas por Barrelier en un sitio pornográfico entre el 6 y el 20 de mayo de 2026.

Los investigadores identificaron, entre otros términos, búsquedas relacionadas con las figuras de “hijastra” y “padrastro”, además de contenidos vinculados con abuso y violencia sexual. 

Según la acusación, las palabras “hijastra” y “padrastro” aparecieron más de 100 veces.

Para la Fiscalía, esos registros adquieren relevancia al ser analizados junto con los intentos de Barrelier por acercarse a Agostina, de 14 años, durante ese mismo período. En la elevación a juicio, Garzón hizo referencia a una “obsesión incontrolable por la niña” y sostuvo que la coincidencia temporal entre la actividad digital y los contactos con la adolescente constituye un elemento relevante dentro de la investigación.

Las búsquedas y los mensajes a Agostina


 

Uno de los momentos analizados por los investigadores ocurrió el 15 de mayo. Ese día, Barrelier realizó numerosas búsquedas de contenido sexual relacionado con situaciones de abuso y vínculos entre adultos y menores. Esa misma noche, a las 23.29, le escribió a Agostina por Instagram: “que onda gorda como estas” y “que pasa que no contestas”. La adolescente no respondió de inmediato.

Ocho minutos después, a las 23.37, el teléfono del acusado volvió a registrar actividad en el sitio pornográfico.

Las búsquedas continuaron durante la madrugada del 16 de mayo. En paralelo, a las 3.54, Barrelier mantuvo una conversación por WhatsApp con Osvaldo Fassetta, otro de los acusados en la que manifestó que tenía “ganas de echar moco”, que sentía impotencia y mucha adrenalina y que intentaba calmarse para no cometer una imprudencia.

Agostina finalmente respondió a los mensajes de Barrelier a las 6.48 con un “Hola Claudio” y “nd, me olvidé jaja”.

El peritaje también detectó nuevas búsquedas de contenido sexual durante el 18 de mayo y otras durante los días 19 y 20, tres días antes del crimen. Para la Fiscalía, la reiteración de esos registros y su proximidad temporal con los contactos que Barrelier intentaba establecer con la adolescente son parte de los elementos que sostienen su hipótesis sobre el caso.

El vínculo entre Barrelier y Agostina


La acusación sostiene que Agostina consideraba a Barrelier una especie de “padrastro”, por la relación sentimental y de amistad que él había mantenido con su madre, Melisa Heredia. Según el requerimiento fiscal, Barrelier habría ido ganándose progresivamente la confianza de la adolescente y se presentaba ante ella como una persona que la cuidaba y protegía.

El primer mensaje registrado en Instagram data del 8 de mayo, cuando Barrelier le escribió simplemente “Hola”. Agostina no respondió.

Una semana más tarde se produjo la secuencia de mensajes y búsquedas que quedó incorporada al expediente. Para la Fiscalía, ese intercambio forma parte del contexto que debe analizarse junto con el resto de las pruebas reunidas.

El día del crimen


El 23 de mayo, tres días después de las últimas búsquedas individualizadas en el expediente, Agostina fue hasta la vivienda de Barrelier. Ese día ambos habían coincidido primero en un partido de fútbol y luego en un cumpleaños. De acuerdo con la acusación, Barrelier habría convencido a la adolescente de ir esa noche hasta su casa con el argumento de preparar juntos una sorpresa para su madre. A las 18.22, Agostina le contó el plan a una amiga mediante un audio y explicó que tenía que ir con el novio de su mamá para preparar la sorpresa.

Horas después, el teléfono de Barrelier dejó otro registro incorporado a la investigación. El informe técnico de apertura del dispositivo determinó que, a las 21.17, ingresó a la aplicación Uber y consultó la dirección de Agostina. Según la Fiscalía, también habría consultado el costo de un viaje desde ese punto hasta su vivienda.

A las 22.36, Barrelier recibió una llamada de WhatsApp desde el teléfono de la adolescente. La comunicación duró apenas 12 segundos y, según la interpretación incorporada al requerimiento fiscal, podría corresponder a un aviso de que Agostina estaba próxima a llegar. Cuatro minutos después, a las 22.40, las cámaras registraron a Barrelier saliendo de su casa para encontrarse con ella.

A las 22.55, ambos ingresaron juntos a la vivienda, en barrio Cofico.

Así, los peritajes sobre los teléfonos, los mensajes intercambiados con Agostina, los registros de ubicación y las imágenes de las cámaras forman parte del conjunto de elementos que la Fiscalía presentó para sostener su acusación contra Barrelier y los demás imputados.