La relación bilateral entre Estados Unidos e Italia sumó un nuevo conflicto diplomático durante este viernes. Donald Trump y Giorgia Meloni protagonizaron un duro cruce a través de una foto que se sacaron durante la cumbre del G7.
El presidente norteamericano había desatado la polémica durante una entrevista en el programa televisivo L'Aria che tira. En ese espacio, Trump aseguró que accedió a posar para la foto porque la funcionaria europea le dio "pena". Según las palabras del líder de la Casa Blanca, la jefa de Gobierno de Italia le rogó por la captura porque tenía muchísimas ganas de retratarse junto al estadounidense, una situación que, según los criterios de Trump, no tenía obligación de convalidar.
Meloni respondió de forma inmediata a través de un video que publicó en sus redes socailes donde manifestó su absoluto asombro ante declaraciones que tildó de "completamente inventadas". La primera ministra cuestionó la actitud del jefe de Estado de Washington con sus propios aliados de la región y lamentó que no muestre la misma determinación frente a los enemigos declarados de Occidente. "Una cosa hay que recordar: ¡Italia y yo no suplicamos!", remató con firmeza.
Io e l’Italia non imploriamo mai. pic.twitter.com/sTpKlqWB67— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) June 19, 2026
El escándalo político provocó las primeras consecuencias en la agenda internacional. El ministro de Relaciones Exteriores de Italia anunció la suspensión definitiva del viaje institucional que tenía previsto a los Estados Unidos para los días 21 y 22 de junio.
El canciller italiano argumentó que los dichos de Trump hacia Meloni revisten una gravedad extrema, son ofensivos y representan un agravio para todo el país.



