El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Cuba será “la próxima en caer” después de Irán y sugirió que su gobierno mantiene presión sobre la isla para forzar cambios políticos.

Las declaraciones se produjeron luego de un apagón nacional que dejó a gran parte del país sin electricidad durante 24 horas. En ese contexto, el mandatario republicano aseguró que es “solo cuestión de tiempo” antes de que ocurra una transformación en el gobierno cubano.

“Cuba va a caer muy pronto”, dijo Trump en una entrevista con la cadena estadounidense CNN. También sostuvo que los líderes del país caribeño “quieren llegar a un acuerdo”.

Un día antes, durante un encuentro con el equipo de fútbol Inter Miami CF, Trump le dijo al propietario del club, el empresario cubano-estadounidense Jorge Mas, que pronto estarían “celebrando lo que está pasando en Cuba”.

La conversación se dio frente a las figuras del plantel, entre ellas Lionel Messi y Luis Suárez.

Según relató el propio mandatario, el gobierno cubano estaría intentando negociar con Washington. En ese marco, mencionó que podría enviar al secretario de Estado, Marco Rubio, para avanzar en eventuales conversaciones. “Tenemos mucho tiempo. Cuba está lista después de 50 años”, afirmó Trump.

Crisis energética y apagones

Las declaraciones del presidente estadounidense se producen en medio de una crisis energética cada vez más profunda en la isla.

Tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela a comienzos de año, principal aliado energético de La Habana, Cuba perdió una de sus principales fuentes de suministro de petróleo.

La falta de combustible afecta tanto al transporte como a la generación eléctrica. Las antiguas centrales termoeléctricas del país, muchas de ellas construidas durante la era soviética, dependen del petróleo para producir energía y no logran cubrir la demanda.

En distintas ciudades se registran apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades en servicios básicos. La situación también afecta a la recolección de residuos, con basura acumulada en las calles y vecinos que recurren a quemarla para evitar problemas sanitarios.

Incluso en barrios acomodados de La Habana muchas familias debieron volver a cocinar con leña durante los cortes de luz.

Impacto en la economía y el turismo

La crisis también golpea al turismo, uno de los principales motores de la economía cubana. Algunas aerolíneas internacionales comenzaron a suspender vuelos ante las dificultades para reabastecer combustible en la isla.

Entre ellas se encuentra Air France, que anunció la interrupción de sus operaciones hacia Cuba.

Mientras tanto, el gobierno cubano autorizó medidas limitadas para que empresas privadas puedan importar combustible para sus actividades, aunque analistas y residentes dudan de que esas iniciativas alcancen para aliviar una crisis que se extiende a todo el país