Este lunes expira el plazo de 60 días acordado en el memorado de entendimiento firmado entre Teherán y Washington el 17 de junio sin que se hayan conseguido dos de los objetivos principales: el fin de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz.

La expiración del memorando es sobre todo simbólica, dado que tanto la República Islámica de Irán como Estados Unidos lo dieron por nulo hace semanas, se han vuelto a producir choques militares desde su firma y el estratégico estrecho de Ormuz continúa bloqueado, lo que mantiene alto el precio del petroleo.

“El plazo de 60 días para las conversaciones es irrelevante”, dijo este lunes en una rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, informó IRNA. El diplomático indicó que “la aplicación (del acuerdo) se encuentra totalmente paralizada por las “flagrantes violaciones” de Estados Unidos del memorando.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oscila entre las amenazas militares tras una campaña de ataques de 12 días en julio y las presiones económicas por las que parece optar ahora para debilitar a la República Islámica.

¿Qué decía el memorando de entendimiento?


El memorando de entendimiento establecía el fin de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de la prohibición de la venta de petróleo iraní en los mercados internacionales y el fin del bloqueo a los puertos y buques iraníes, entre otras cuestiones.

El texto de 14 puntos establecía además un periodo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento total de sanciones. Pero pronto comenzaron a surgir grietas entre los dos rivales con el estrecho de Ormuz en su epicentro.

Teherán sostiene que el artículo 5 del memorando le daba control del estrecho, exige que los buques que quieran cruzarlo debe hacerlo con su permiso y ataca barcos que trataban de cruzar sin su visto bueno la vía por la que transitaba el 20 % del crudo mundial antes de la guerra.

Estados Unidos respondió el 7 de julio con ataques contra el país persa y días más tarde reimpuso un cerco a puertos iraníes y revocó el permiso de la venta en mercados internacionales del crudo del país persa, que a su vez bombardeó países del golfo Pérsico como represalia y bloqueó de nuevo Ormuz.