Mientras los bomberos que siguen combatiendo los incendios forestales en Chubut llegan al límite de sus capacidades, las llamas se siguen multiplicando por la combinación de factores como los vientos secos, la falta de lluvia y el calor extremo. Y a ese escenario se le suma el factor humano, según denunció un vecino de El Hoyo, que contó que vio a tres personas prender un fuego en el medio de la noche.

Se trata de un vecino de Allen, identificado como Claudio Pucheta, que tiene una cabaña en El Hoyo. Testigo del avance de las llamas en primera persona, contó al diario LM Neuquén sobre tres focos nuevos iniciados recientemente en el Cañadón Las Arenas en el área del Pedregoso.

“Acá el incendio está super activo, el fuego se descontroló en El Hoyo. Están trabajando dos helicópteros y dos aviones hidrantes, recién acaba de pasar el avión grande que trajeron de Santiago del Estero. Nosotros estamos en el medio de El Hoyo y Epuyén, se ve una nube de humo tremenda”, narró el hombre sobre la situación.

A la situación climática adversa se le suma una complejidad para cargar el agua en las autobombas. Según señaló el viernes en TN Ariel Amthauer, director de incendios del Parque Nacional Los Alerces, los diques de agua, arroyos y lagunas donde usualmente se abastecen las brigadas se encuentran agotados por la sequía que afectó todo el año a la Patagonia.

A la par, el trabajo de los brigadistas no llega a dar abasto con la cantidad de focos prendidos, por lo que fueron los vecinos quienes comenzaron a utilizar recursos propios para organizarse y combatir las llamas.

     

Si bien se esperaba que el viernes fuera un día algo más amigable, el clima tampoco favoreció el trabajo de los brigadistas. “El viento rotó y el fuego se expandió de forma rápida. La verdad pensábamos que se iba a apagar, pero el viento cambió de rumbo y se complicó todo”, indicó Puchetta. Por ese motivo, los bomberos tuvieron que salir corriendo a cambiar la estrategia y volver a contener focos que estaban más cerca de las viviendas de la zona.

Había también especial preocupación en la zona de cañadones, donde dos columnas de humo se elevaban cerca de una escuela, la N°81, que se encontraba apenas a tres kilómetros de las llamas. La cabaña de Pucheta se encuentra en el límite entre El Hoyo y Epuyén, a seis kilómetros de los focos de la montaña.

“Así está el fuego entre la Escuela 81 que está sobre la Ruta 40, las llamas están cerca de una chacra llamada El Monje. Desde ahí hasta nuestra cabaña tenemos seis kilómetros. Está empezando a correr viento, así que están con mucho trabajo los brigadistas”, había señalado Pucheta con preocupación.

Fuegos por la noche
 

El vecino contó además cómo vio a tres personas comenzar focos de incendio en el Cañadón Las Arenas en el área del Pedregoso. Según relató a LM Neuquén, ocurrió cerca de las 20:15, cuando se acercaban a dejarle comida y agua a los brigadistas. En ese momento, los bomberos trabajaban con dos focos previos en cercanías de la chacra El Monje para evitar que lleguen a la escuela.

“Recién pasamos a dejar agua mineral y algunos alimentos en la globa para que los brigadistas puedan comer y descansar. Ahora estamos cerca de una cisterna en el arroyo El Pedregoso para recolectar agua, pasa que deja de bombear y nos quedamos sin agua. Además no hay luz y eso dificulta la comunicación”, explicó el vecino.

Esta semana el gobernador de Chubut, Nacho Torres, había confirmado que algunos de los focos habían sido producidos de manera intencional y que la fiscalía que investiga los casos detectó “gases inflamables en el foco inicial, compatibles con el uso de acelerantes”. Hay “elementos suficientes” para presumir una “intervención humana deliberada”, comentaron desde la justicia local en una conferencia de prensa.

Para este sábado se esperaban condiciones climáticas adversas nuevamente. Es que toda la región cordillerana de la provincia se encontraba bajo un alerta naranja por temperaturas extremas, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional.

Según señaló el Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF), continúan focos activos en la zona de Puerto Patriada, un incendio que comenzó el pasado lunes. Este sábado se sumaría una delegación de 63 personas de Córdoba, quienes cuentan con una amplia experiencia en el manejo de incendios en zonas serranas.

Con esta nueva dotación, llega a 500 el total de trabajadores abocados a la tarea de contener las llamas. Según señalan medios locales, más de 3.500 hectáreas se vieron afectadas hasta el momento.

Los bomberos disponían de 40 camionetas, 10 automóviles, 6 motocicletas de reconocimiento, 7 autobombas forestales de gran capacidad y 20 camiones cisterna para atacar las llamas por tierra.

Desde el aire, la incorporación más importante fue un avión hidrante Airbus propiedad de la provincia de Santiago del Estero, que llegó esta semana. Además, Chubut cuenta con ocho helicópteros preparados para distintas tareas.