Aunque desde hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzaría a utilizar una nueva metodología para medir el índice de precios al consumidor siguen sin conocerse los detalles del nuevo sistema. Esto genera enojo en las asociaciones de consumidores, expectativas y divisiones en el sector de supermercadistas. Mientras algunos pronostican nuevos incrementos que ya se están viendo en las góndolas y prometen acrecentarse de cara a fin de año, otros auguran transparencia para las nuevas mediciones.

Según los anuncios realizados desde el Indec desde este jueves la medición de la inflación se manejará con una nueva fórmula para relevar los precios minoristas –que incluiría cambios en las ponderaciones que tienen los productos en el indicador–. El sistema sería basado en uno de los que se aplica en los Estados Unidos y, en noviembre se utilizaría en forma paralela con el que se emplea en la actualidad.

Consultado por Rosario3.com, Cristian Galindo, miembro de la Red Argentina de Consumidores, se mostró desconforme con la medida. "Creo que se trata de dar respuesta a la opinión pública, siendo que nunca se cuestionó lo técnico y metodólogico sino que se criticó el tipo de política con la cual funciona el Indec", dijo Galindo. Y añadió: "Lo que hubo todo este tiempo es manipulación, que seguirá existiendo mientras el instituto dependa del poder político".

Pese a que ninguna autoridad del Indec ni del Ministerio de Economía confirmó hasta el momento la aplicación de la nueva metodología, ya trascendió que el índice de precios del comsunidor del mes de noviembre sería medido de las dos formas, es decir utilizando el actual y el nuevo método, para establecer las diferencias.

El objetivo de la difusión en paralelo de los dos indicadores de inflación apunta a que los usuarios puedan apreciar las diferencias de las dos ponderaciones. Ya que en el nuevo mecanismo tendrían menos incidencia los rubros como turismo y medicina prepaga y cobrarían más relevancia los productos de la canasta básica.

Aunque la falta de información con respecto al uso de la nueva metodología despierta dudas en los consumidores, para los supermercadistas se abren expectativas con respecto a la iniciativa.  "La idea de que se transparente el proceso es buena y también necesaria", expresó a Rosario3.com Roberto Lázaro, presidente de la Cámara de Supermercadistas, quien el mes pasado trabajó en la elaboración de un índice inflacionario propio teniendo en cuenta las modificaciones de precios que se reflejaban en las góndolas.

"La medida es positiva, ya que nosotros no sabemos si podremos sostener nuestra medición en el tiempo", lamentó Lázaro. Y abundó: "Se nos hace difícil darle continuidad, tenemos el de septiembre y no se si se va a poder hacer el de octubre".

Sin duda, que la decisión del gobierno de modificar las estrategias de medición tuvo que ver nada más y nada menos que con los cuestionamientos que recibió el indicador actual a principios de este año. Pero los detalles de la nueva forma de medir la inflación todavía se desconocen y aunque se especula que arrojarán números inferiores al que se obtiene con la metodología actual, ya se escucharon voces que pronostican nuevas sumas.

En contacto con Radio 2, Juan Milito, de la Asociación de Almaceneros, dijo que de cara a la temporada de verano se verán más incrementos sobre todo en las bebidas gaseosas y en las cervezas. "Se busca que las cervezas lleguen a los tres pesos antes de diciembre, y las primeras marcas no están muy lejos de alcanzar ese costo", aseguró.

Por último, recordó que en estos últimos meses y pese a los pedidos del gobierno aumentaron el café un 5 por ciento, el carbón un 8 por ciento y los productos como papel higiénico y rollos de cocina son difíciles de conseguir por lo menos en las versiones de las primeras marcas.