Puede ocurrir que la tecnología conspire en contra de una entrevista online. Un problema inicial en la conexión o audios que “se disparan” de una PC compartida –por ejemplo– son más que suficientes para que la charla pautada por Zoom colapse en dos minutos. A la vez, puede ocurrir que la persona a entrevistar revierta esa zozobra inicial con paciencia y generoso diálogo.

El entrevistado paciente es Pedro Aznar. El músico se presenta este sábado a las 21 en el Anfiteatro Humberto de Nito acompañado de su banda en eso que puede tildarse de "acto de justicia" para la música: un concierto en vivo, con sonido de escenario y público.

“Creo que cada uno de los formatos tiene su propio encanto. En favor del formato online está la posibilidad de que la gente te escriba. Vas teniendo un conocimiento cabal de lo que están pensando, sintiendo o de lo que quieren escuchar. En los conciertos está la cosa más espontánea de gritar algo en el momento de silencio o el estruendo de la ovación. Entonces, la comunicación no es tan certera”, explica Pedro Aznar a Rosario3 sobre su experiencia con los recitales en streaming.

En esos encuentros en casa, el ex Serú Girán y Pat Metheny Group combinó lecturas de poemas propios, reflexiones y canciones mientras (eventualmente) era visitado por su gato.

Con afectos mediados por pantallas, también celebró su cumpleaños número 61 (el pasado 23 de julio) y se ofreció de puente solidario para la Fundación Sí.

El streaming tiene algo de intimidad en el sentido de que el artista se mete en tu casa. La gente puede estar comiendo en familia o tomándose un vino y está escuchándote; todo ahí, en primera fila. Es un nuevo lenguaje que cruza un montón de modos de la comunicación de una manera única", continúa.

A la par, "en un recital tenés esa situación tribal de estar disfrutando con otras personas de algo que está pasando en ese lugar y en ese momento. Eso es irrepetible”.

Para el multiinstrumentista, ambas instancias de comunicación “se complementan” aunque, aclara, “después de un año sin poder tocar con público nos salimos de la vaina por hacerlo”.

Personalmente, vivo la música como un océano lleno de posibilidades. Como intérprete, creo que no toda la música le queda bien a todo el mundo"

En el concierto de este sábado, el setlist de Aznar estará integrado por canciones que remiten a distintos momentos de su discografía –en solitario, como colaborador y en grupo–, temas ajenos y tres composiciones de su próximo disco.

Junto al ex Alas y Madre Atómica estarán Alejandro Oliva, en percusión; Julián Semprini, en batería; Coqui Rodríguez, en guitarra; y Federico Arreseygor, en teclados.

Un tiempo de canciones y vino a distancia


Durante el Dispo y el Aspo, Aznar repartió su tiempo entre series, cine, lecturas y "los cortes del año" que integran la producción 2021 de Abremundos, la línea de vinos que lleva adelante con el enólogo Marcelo Peleritti.

El diseño final lo hicimos por Skype. Él en Mendoza y yo, en Buenos Aires. Fue la vez que más rápido trabajamos. Se dio así. Hicimos los cinco vinos del año en cuatro o cinco horas”, detalla el escritor de los poemarios Pruebas de Fuego y Dos pasajes a la noche.

Y abunda: “Creo que esta tecnología (plataformas) aleja a los que están cercanos y acerca a los que están distantes. Es así, como dicen. De hecho, este año me he cruzado con amigos que están a dos o tres cuadras más veces por Zoom de lo que lo hacíamos antes”.

Tuve momentos de duda, incertidumbre; nostalgias de cosas que antes dábamos por sentadas. Pero ganó la sensación de «tranquilo, esto va a pasar»

Los meses de confinamiento tuvieron también días de escritura intensiva: “Compuse un montón. La otra vez medio que las conté y eran más de 30 canciones. También compuse mucho con colegas con los que tenemos proyectos y con otros con los que nos los teníamos y, a partir de estas colaboraciones, surgieron”.

Para Aznar, el advenimiento del coronavirus y su ferocidad pandémica marcaron asimismo un tiempo de reflexión, “como una especie de retiro espiritual”: “Estuve muy enfocado y conectado con mi quehacer. Por supuesto que también tuve momentos de duda e incertidumbre; sentí nostalgia de cosas que antes dábamos por sentadas como decir «che, vamos a comer a tal lado» y no se podía. Pero, felizmente, siempre ganó la sensación de «tranquilo, esto va a pasar». Creo que fue y sigue siendo una gran prueba para toda la humanidad. Tengo la sensación de que la resiliencia está siendo más fuerte que la desgracia. No ha habido ningún enloquecimiento masivo (risas) La estamos llevando con mucha dignidad”.

Sobre la música


“Personalmente, vivo la música como un océano lleno de posibilidades. Como intérprete, creo que no toda la música le queda bien a todo el mundo. Lo mismo ocurre con los actores y las actrices. No todo el mundo es Meryl Streep que puede hacer lo que se le ocurra (risas). El resto de de los mortales podemos hacer algunas cosas bien. Entonces, creo que hay que tener la autocrítica suficiente para decir «en esto me puedo meter y en esto no»”, sostiene Aznar.

Pedro Aznar

—Cuando escuchás una canción o una composición, ¿qué es lo primero que te llama la atención?
—Depende de la obra. Hay canciones que tienen un ritmo y eso es lo primero que comunica. Otras veces, es un título o una frase de la letra, o cómo está interpretada. De hecho, hay canciones en idiomas que no entendés y que te conmueven profundamente.

—De todas las colaboraciones y experiencias musicales compartidas, ¿hay alguna que recuerdes de manera particular?
—Me resulta difícil elegir alguna porque fueron muchas y felices. Por ahí, me quedo con la última que es Utopía, el disco de tango que grabamos con Ramiro Gallo. Ese trabajo me motivó y me dejó una gran enseñanza como intérprete y autor. Es un disco en el que yo solo canto. Es la primera vez que participo de un disco y no llevo ningún camión lleno de instrumentos (risas). Ramiro me dijo en algún momento «tocate algún bajito» (más risas). Pero fui de crooner y me encantó llegar y ser el cantor, que los músicos estuvieran con sus partituras y con sus problemáticas de «che, la p…, pasame un sol que no sé qué». Fue salir de mi rol de músico, de productor…

—¿Qué tema ajeno te hubiera gustado componer?
Un montón. Te digo tres que son los que vamos a hacer en el show y que me hubiera encantando hacer: “Shape Of My Heart”, de Sting; “Ordinary World”, de Duran Duran; y “Karma Police”, de Radiohead.

Las entradas

Las entradas para recital de Pedro Aznar este sábado a las 21 en el Anfiteatro están disponibles a través del sistema Ticketek.