La dueña de la casa atacada a tiros en la madrugada de este martes en Garibaldi al 2900, hecho en el que resultó herido su sobrino, que fue alcanzado por una bala mientras dormía en el comedor, salió a aclarar que no tiene ningún tipo de vinculación con la venta de droga. Su declaración es porque dejaron una nota para un recluso de Los Monos y porque hace dos semanas dispararon contra una propiedad vecina, por lo que supone que ahora se confundieron de lugar.

“Nos despertaron los tiros. Dejaron un mensaje para uno de la cárcel con el que yo no tengo contacto ni conozco. Esto lo hago público porque mi hijo y mi sobrino a veces duermen ahí. Esto fue a las 3.30, que se empezaron a sentir los disparos, que nunca terminaban”, comentó Andrea, la titular del inmueble, en De 12 a 14 (El Tres). 

“Esto es por venta de estupefacientes. Se están confundiendo. Por ahí se confundieron por la ventana. Yo trabajo, a mi hijo le inculco lo mismo, y todo el mundo lo sabe. Yo no molesto a nadie. Hace dos semanas balearon acá al lado. Esta vez no podemos estar tranquilos ni adentro de nuestra casa”, sostuvo.

     

Andrea señaló que después de la balacera “no se presentó nadie. Mi hija tiene tres años, se la pasa corriendo acá adentro. No estamos tranquilos. Pensé que mi casa era segura, pero ni adentro ya estamos seguros. Es injusto. No tenemos que recibir una bala por equivocación. No tengo por qué estar pasando esto”.

“Quiero que me digan que mi sobrino está bien. No puedo dejar esta casa para irme a otro lado. Aparte, ¿Por qué me tengo que ir? Es la Policía la que debe darme seguridad. Se equivocaron de casa, no vendo droga, no hago nada fuera de lugar. Hirieron a una criatura”, concluyó.

Según publicó Rosario3, en la nota arrojada en el frente de la propiedad los peritos incautaron un mensaje en el que se mencionan a dos reclusos, uno de ellos, Nahuel “Churro” Canavo, condenado junto con Los Monos por los atentados contra edificios judiciales y domicilios de jueces.

La semana pasada, en otro ataque a tiros, se dejó un cartel intimidatorio para “Churro” Canavo. Fue en una ráfaga de disparos que dieron contra la fachada de una propiedad de Crespo al 3900.