Ángel Ochoa, un recluso de la cárcel de Piñero que hace dos años ganó notoriedad por el supuesto interés que habría despertado en la big tech Meta una aplicación desarrollada desde su celda, fue condenado el viernes a 8 años de prisión como jefe de una asociación ilícita dedicada a vender autos robados. La pena, dictada por el juez Eduardo Fajardo tras un juicio oral en Rosario, fue unificada con una condena previa de 12 años, por lo que deberá pagar una pena única de 20 años de prisión.

En el mismo debate también fue condenado su cómplice en la calle Sidney Sullón Loayza a 6 años y 8 meses de cárcel como integrante de la organización.

La investigación determinó que la banda recibía autos robados, principalmente en territorio bonaerense, adulteraba los números de motor y chasis, les colocaba chapas patentes correspondientes a otros vehículos y confeccionaba documentación falsa para venderlos a través de Marketplace, la plataforma de compraventa de Facebook.

Además de la asociación ilícita, Ochoa fue condenado por doce hechos de encubrimiento agravado por ánimo de lucro y diez de estelionato en concurso ideal con uso de documento falso. El estelionato consiste en vender como legítimo un bien cuya situación jurídica o material es fraudulenta, engañando al comprador, en este caso mediante documentación apócrifa y vehículos con identidad adulterada.

La maniobra quedó acreditada en operaciones realizadas entre noviembre de 2022 y mayo de 2023, período en el que la organización comercializó al menos un Fiat Cronos, dos Toyota Etios, un Citroën C3, un Peugeot 208, dos Volkswagen Gol, un Renault Sandero, una Renault Kangoo Stepway y un Honda City. Todos habían sido sustraídos previamente y, en varios casos, registraban pedidos de secuestro activos en distintas localidades bonaerenses.

Ochoa fue detenido vez en marzo de 2017 como integrante de una banda dedicada a violentas entraderas. Con apenas 20 años, quedó involucrado en una serie de robos a viviendas y agencias de autos, y posteriormente sumó otra causa por un asalto cometido en 2018, cuando fue recapturado tras enfrentarse con la Policía durante la fuga.

Mientras cumplía esa condena de 12 años en Piñero, la Fiscalía sostuvo que continuó dirigiendo actividades delictivas desde el penal. El juicio no logró establecer si para ello contó con algún tipo de connivencia penitenciaria.

Su nombre también apareció vinculado a dos investigaciones por homicidios resonantes. En enero de 2023 fue imputado por haber intervenido en la compra de un Fiat Palio que luego utilizaron los sicarios que asesinaron al dirigente de Uatre Mauricio Cordara en Colón, provincia de Buenos Aires. Más tarde, también apareció vinculado con uno de los vehículos robados que posteriormente fue utilizado en el crimen del inspector de la Policía de Investigaciones César Carmona, ejecutado a balazos frente a la sede de esa fuerza en septiembre de 2023 en el marco de un robo.

El Palio involucrado en el crimen del sindicalista de Uatre.
El Palio involucrado en el crimen del sindicalista de Uatre.

La exposición de Ochoa volvió a crecer en mayo de 2024, cuando su defensa aseguró que había desarrollado desde la cárcel una aplicación informática que incluso habría despertado el interés de Meta, la compañía de Mark Zuckerberg. Los abogados llegaron a solicitar permisos para que pudiera salir diariamente de Piñero a trabajar en el proyecto, aunque ese planteo nunca prosperó.