Una mujer de 52 años fue condenada este miércoles en los Tribunales provinciales de Cañada de Gómez por haber posibilitado que violaran a su hija de 7 años con síndrome de down. La pena que deberá purgar es de 10 años de prisión, pero bajo modalidad domiciliaria. De momento, no se logró identificar a las personas que perpetraron los abusos sexuales.
La causa judicial se originó el año pasado, a partir de una llamada anónima a la línea telefónica 137. A raíz de ello, la fiscal Abi Luz Cabrera solicitó un allanamiento en el domicilio de V. M. –se evita dar el nombre de la acusada para que no se conozca quién es la víctima– y se llevó a la niña a revisión médica. Ese mismo día, los profesionales constataron lesiones de vieja data compatibles con abuso sexual.
No está determinado por cuánto tiempo estuvo expuesta la menor a este tipo de ataques sexuales. Desde el Ministerio Público de la Acusación se hicieron medidas investigativas sobre dos hombres, posibles abusadores de la nena, pero los resultados dieron negativos.
Además, el juez Guillermo Lanfranco Pari, a través de su sentencia, mantuvo la prisión domiciliaria de V. M. que provenía de resoluciones anteriores.
El juicio se llevó a cabo desde el 9 de septiembre hasta este miércoles que se dio a conocer el veredicto, cuya pena fue menor a la solicitada por la fiscal a 12 años.



