Un joven de 27 años quedó preso bajo sospecha de haber oficiado de piloto del sicario que, en la tarde del 14 de diciembre, le dio muerte a Walter “Teta” Dilzen en Cabín 9, Pérez. Dilzen había sido vinculado con una facción de la banda de Los Monos a partir de una serie de causas judiciales de las que salió airoso años atrás. Tras su muerte, su entorno fue blanco de una serie de balaceras con el objetivo de que abandonen sus domicilios.

Brian “Pelaje” Centurión cayó preso el pasado 23 de enero por un control de rutina en Brasil y Viamonte, donde intentó huir entre los monoblocks del barrio Francetti. Circulaba en una Motomel 110 cuyo dominio estaba mencionado en balaceras y en el homicidio de Walter “Teta” Dilzen. Su acompañante logró escabullirse, pero Centurión, que según el acta policial portaba un revólver .32 en la cintura, quedó a disposición del fiscal Patricio Saldutti, que ya había librado un pedido de captura en su contra.

Este jueves el fiscal le reprochó a Centurión no solo la coautoría del homicidio de Teta Dilzen, sino un hostigamiento a los deudos con una serie de balaceras contra domicilios en la villa Los Humitos, en el extremo oeste de Rosario, y en Cabín 9.

Por razones todavía no establecidas, aunque podrían estar vinculadas con disputas derivadas del narcomenudeo, Dilzen, de 38 años, fue ejecutado de varios disparos frente a su familia en la principal avenida de Cabín 9, Los Talas al 500, a las 18 del 14 de diciembre.

Circulaba en una Honda Navi junto con su pareja y dos hijas menores de edad, que vieron toda la secuencia y salieron ilesas.

Las evidencias del fiscal Saldutti ubicaron a Centurión al volante de la Motomel Hero que trasladaba al tirador, que está identificado y permanece prófugo.

Además, le reprocharon haber participado de balaceras contra domicilios del entorno de Dilzen en Los Chingolos al 200, Cabín 9, los días 11 de noviembre y 16 de enero pasados, y en Jauretche al 8200, el 27 de diciembre. En estas intimidaciones, que tenían el objetivo de que los moradores abandonaran sus casas, Centurión utilizó la Motomel secuestrada al momento de su aprehensión, dijo el fiscal.

La jueza Silvana Lamas González aceptó las imputaciones por amenazas coactivas agravadas, abuso y portación de armas y homicidio agravado, y dejó preso a Centurión por el plazo de ley.

Dilzen fue aprehendido en carpetas judiciales vinculadas a la narcocriminalidad al menos desde 2019 y en el oeste profundo de Rosario, aunque ya poseía antecedentes desde temprana edad. De alguna manera, las evidencias en su contra resultaron escasas y a los jueces no les quedó otra que liberarlo.

En septiembre de 2019 fue imputado en la investigación por la ejecución del policía Cristian Ibarra, ocurrida en julio de ese año en Larralde y Dean Funes. Ese día, Dilzen quedó relacionado con el proceso, pero en libertad. Como autor material del asesinato de Ibarra fue sindicado Ariel Maximiliano “Chanchón” Cantero, hijo de Máximo Ariel “El Viejo” Cantero, fundador histórico de la banda Los Monos, quien luego fue condenado en 2020 en un abreviado a 14 años por ese crimen.

El 20 de noviembre de 2020, Teta fue acusado como uno de los dos presuntos autores de una balacera contra la comisaría 32ª que había tenido lugar el 17 de noviembre de ese año. Por esa causa llegó a estar en prisión preventiva efectiva por el plazo de 45 días.

También fue imputado por el crimen de Guido Samuel Estévez, ejecutado de dos tiros el 8 de abril de 2021 a las 22.30 en Pasaje 1.702, intersección con Pasaje 1.735, cerca de Cabín 9. Por ese legajo estuvo detenido, pero luego recuperó la libertad.

Más allá de esas investigaciones, el hombre al que también apodaban Tuerto había rendido cuentas por haber chocado con su moto Honda Titan y provocado la muerte de un joven llamado Juan Ibáñez el 12 de julio de 2019. En noviembre de 2021, el juez Pablo Pinto lo condenó a 2 años y 5 meses de prisión efectiva y 5 años y 6 meses de inhabilitación especial para conducción.