Un rosarino de 29 años fingió haber estado secuestrado, pidió dinero a su círculo íntimo y finalmente fue aprehendido por la Policía Federal, que descubrió el fraude.
Según trascendió, el hombre se encuentra aquejado por deudas de préstamos que habría solicitado para sostener su ludopatía.
El caso, en el que intervino la Unidad Fiscal Rosario, surgió el martes cuando una mujer recibió mensajes de WhatsApp desde el número de su pareja.
El interlocutor le decía que Gastón Alejandro G., su esposo, se encontraba privado de la libertad y solicitaba una “importante suma de dinero” para liberarlo.
La investigación se activó rápidamente con divisiones rosarinas de la Policía Federal, que articularon un trabajo conjunto con sus pares de Entre Ríos, ya que el celular de la presunta víctima, desde donde habían sido enviados los mensajes extorsivos, se encontraba en la ciudad de Paraná.
Con ese dato, una brigada de la PFA se presentó en la playa de estacionamiento del supermercado Chango Más, ubicado en Larramendi al 1500 de la capital entrerriana, donde detectaron un Chevrolet Corsa gris radicado en Rosario y vinculado con la supuesta víctima del secuestro.
Los investigadores entrerrianos quedaron a la espera de cualquier movimiento extraño en el lugar. En ese momento observaron que un hombre con chomba amarilla y campera roja se encontraba en las inmediaciones y estaba a punto de subir a un vehículo de la aplicación DiDi.
Al identificarlo, descubrieron que no era otro que Gastón G., el rosarino que supuestamente estaba secuestrado.
Así quedó al descubierto la farsa. El hombre, radicado en el barrio Bella Vista Oeste, terminó aprehendido y quedó a disposición de la Fiscalía Federal.
A partir de fuentes de la investigación, se supo que Gastón G. atraviesa dificultades económicas por deudas originadas en préstamos.
“Está metido en un círculo de juego y deudas, y es una situación complicada porque tiene varios préstamos en marcha”, dijo un investigador a este diario.



