Un joven de 18 años recién cumplidos quedó en prisión preventiva como presunto autor del homicidio de Carlos “Mortadela” Salguero, de 42, quien en la noche del 28 de mayo fue ejecutado a tiros en su casa de Ludueña. El móvil del hecho apunta a un conflicto de la víctima con transeros que operan en el sector más postergado de ese barrio del noroeste, según se ventiló en la audiencia imputativa de este domingo.
Mortadela Salguero vivía junto con su pareja y su hijo adolescente en el fondo de un pasillo de Humberto Primo al 2121, entre Felipe Moré y la vía troncal del Ferrocarril Belgrano. Los testimonios lo describieron como un hombre con problemas de consumo que, en ocasiones, llegaba a vender drogas para solventar su adicción y el día a día.
Quizá esa vida lindante con la ilegalidad lo puso en la mira de un grupo delictivo del barrio que, tras hacerse cartel con la marca Los Menores, le exigió su casa dándole un ultimátum. Le dijeron que habían comprado la propiedad y lo conminaron a irse con lo puesto. Mortadela se negó.
La consecuencia de esa negativa no tardó en llegar. Según detalló el fiscal Franco Miatello, a cargo de la investigación, a las 20.30 del 28 de mayo una banda de cuatro tiratiros se presentó en el pasillo de Humberto Primo y llamó a viva voz a Mortadela, que confiado se asomó por la puerta solo para recibir dos impactos de bala de una pistola calibre .40 en el estómago y la cabeza.
Los disparos fueron mortales y por poco también resulta herida la pareja de Mortadela, cuyo testimonio fue crucial para llegar a Maxi Moledo, un apellido que, en ese sector de Ludueña, guarda resonancias con el delito debido a las acciones criminales de César “Tuti” Moledo, quien años atrás fue condenado a 15 años de prisión por una saga de usurpaciones.
Maxi Moledo, hasta ahora el único identificado en la investigación delegada a la Unidad de Violencia Altamente Lesiva de la PDI, fue detenido días atrás en Tucumán y Formosa, donde los investigadores incautaron tres piedras de cocaína por un total de 183 gramos, lo que le valió otra imputación por comercialización de droga. Además, detectaron que el joven guardaba 20 cartuchos calibre 9 milímetros y cinco cartuchos calibre 32.
Moledo fue imputado como autor de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de guerra, y el juez Mariano Aliau resolvió dejarlo detenido en forma preventiva por el plazo de ley, es decir, al menos dos años.
Según fuentes judiciales, el joven tenía antecedentes por portación de arma siendo menor de edad y recientemente habría sido sindicado como vendedor de drogas en Ludueña.



