Prófugo desde hace casi dos años, Sebastián Romero, rompió el silencio desde la clandestinidad con un mensaje para Chile. Romero es el militante del Partido Socialista de los Trabajadores Unificados (PTSU) que en diciembre de 2017 usó un mortero casero durante una manifestación contra la reforma previsional impulsada por el gobierno de Mauricio Macri que para dar con él ofreció una recompensa de un millón de pesos.

Romero –que tiene orden de captura internacional– difundió un mensaje en el que se define como un “perseguido político del gobierno de Macri” y llama a un gran paro general para “tirar abajo” al gobierno del presidente chileno Sebastián Piñera.

“Saludo la heroica lucha de nuestros hermanos chilenos. Es muy importante que el movimiento obrero se ponga en escena a través de un gran paro nacional. Para que a través de las asambleas elijan un comité de lucha para llevar adelante nuestro reclamos. Lo mismo tienen que hacer en los barrios y los lugares de estudio. Para que de una vez por todas el pueblo chileno decida qué hacer con el país”, dice en un video subido a las redes sociales del PTSU.

Según su visión, los trabajadores del mundo se están “reorganizando y luchando contra los planes del capitalismo”. “Así lo demostraron los chalecos amarillos en París, las manifestaciones en Madrid por Cataluña, Hong Kong, Nicaragua, Honduras, Ecuador y ahora Chile”, explicó.

En esa línea, pidió que los trabajadores “no confíen en los partidos burgueses” y se organicen a través de comités de lucha para ejercer el gobierno.

Romero, que fue precandidato a diputado nacional por Santa Fe. Fue imputado por intimidación pública, daños y resistencia a la autoridad, delitos que cuentan con una pena máxima de hasta 15 años de prisión.