Con media sanción del Senado, la ley de Glaciares comienza este miércoles a ser tratada por la Cámara baja en un plenario de comisiones donde el oficialismo buscará acelerar el dictamen y poder aprobar la normativa antes de fin de mes. El proyecto, que enfrenta una dura oposición, busca eliminar la prohibición automática de actividades extractivas en las áreas periglaciales, con el fin de que se autorice el desarrollo de actividades económicas siempre y cuando estén aprobadas por evaluación de impacto ambiental.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, el plenario reúne a las comisiones de Recursos Naturales y Preservación del Ambiente y la de Asuntos Constitucionales, ambas presididas por libertarios: José Peluc y el rosarino Nicolás Mayoraz, respectivamente. El debate comenzará a las 10.
La idea que sobrevuela pasillos y medios nacionales, es que el presidente Javier Milei y la comitiva que lo acompañará a Nueva York al “Argentina Week 2026” la semana que viene, se apoyen en la normativa para atraer la atención de inversores internacionales; por eso, el oficialismo buscar aprobarlo rápidamente.
Y con la media sanción del Senado, ya hay una buena parte del camino allanado. Con todo, se espera que la oposición de pelea en el plenario y en el recinto. Rechazan la iniciativa debido a que quedaría sin efecto la prohibición de actividades que puedan afectar la condición natural de áreas consideradas reservas estratégicas de recursos hídricos que son vitales para el consumo humano, para la biodiversidad y para el equilibrio climático.
En concreto, el proyecto de reforma a la ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial busca redefinir el alcance de las zonas protegidas para permitir tareas de exploración y explotación económica en determinadas áreas periglaciares que actualmente están blindadas e inhabilitadas para actividades extractivistas e industriales. La aprobación del proyecto era un compromiso asumido con los gobernadores de provincias cordilleranas que buscan una legislación más dinámica y menos rígida para destrabar y multiplicar las inversiones en minería e hidrocarburos.
La normativa actual, que data del 2010, protege tanto los glaciares visibles como las formaciones periglaciares que están constituidas por una mezcla suelos congelados de agua dulce, roca y sedimentos. Con la modificación propuesta, se mantiene la prohibición para el desarrollo de actividades económicas en glaciares pero se abre una puerta para desarrollar proyectos de inversión en áreas que no tengan una función hídrica fehaciente.



