Todavía hay un par de meses antes de definiciones clave y se vienen situaciones que pueden ser complejas para la ciudad, como el desarrollo del fenómeno del Niño. Sin embargo, en la política local, la rosca gana impulso, lo mismo que los posicionamientos para una disputa electoral que en los últimos comicios fue siempre peleada y que concentrará gran parte del foco de cara a las Paso del 18 de abril y las generales del 13 de junio: la de la Intendencia de Rosario.

Los que quieren jugar son muchos. Unidos apuesta a una interna competitiva con al menos tres precandidatos y espera una decisión clave para definir el escenario: si Pablo Javkin irá o no por un tercer mandato. En el panperonismo hay un postulante nítido, el dirigente de Ciudad Futura Juan Monteverde, pero no se descarta que se anoten otros. La Libertad Avanza no muestra aún sus cartas: cuenta con Juan Pedro Aleart, que el año pasado demostró ser competitivo electoralmente, pero es mirado con recelo por la conducción partidaria, que encarnan Romina Diez y Karina Milei, y que va a privilegiar la estrategia nacional para garantizar la reelección de Javier Milei antes que las pulseadas por cargos provinciales y locales. ¿Incluirá eso algún tipo de acuerdo con el pullarismo, que por estos días es un aliado clave para la sanción de leyes que impulsa el Ejecutivo nacional, entre ellas la suspensión de las Paso? Es una pregunta cuya respuesta puede ser definitoria.

Además de estas tres fuerzas, aparecen otras de menor potencial electoral pero que, en una votación pareja, pueden convertirse en árbitros de la pulseada. De todos modos, hay algo sabido: los eventuales candidatos a intendente de hoy pueden ser candidatos a otra cosa mañana, como fruto de las negociaciones que se abran, justamente, a partir de la postulación.
 

Unidos
 

Acaso la definición más importante dentro del oficialismo para terminar de configurar su oferta electoral está pendiente: Pablo Javkin resolverá en diciembre si busca un tercer mandato. Pero el que comandará la estrategia, sostienen desde distintos sectores, será Maximiliano Pullaro. “Cuando tenés un gobernador tan fuerte, es difícil no subordinarte a lo que él plantee”, advierten desde el gobierno provincial.

El intendente definirá en diciembre si intenta una nueva reelección.
El intendente definirá en diciembre si intenta una nueva reelección.

El mandatario, coinciden fuentes socialistas, radicales y del PRO, impulsa una interna con tres candidatos de perfiles diferentes: uno representativo de la gestión municipal, uno de centroizquierda y otro de centroderecha, referenciado en la política de seguridad de su administración.

El primero, claro, sería Javkin. Si él no va, se anotan la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck –una protagonista fuerte del debate político local–, y el secretario de Gobierno, Sebastián Chale, después de Javkin el vocero más importante de la gestión. El intendente dijo varias veces que, si ve posibilidades de triunfo de Monteverde, no dudará en competir. Eso implica que, si juega Aleart y se consolida un escenario de tercios en el que Unidos y LLA dividan el voto no peronista, saltará automáticamente a la cancha.

En su entorno piden paciencia. Aseguran entender a los que se lanzan ahora porque necesitan posicionarse y visibilizarse, pero aclaran que la prioridad de Javkin es la gestión: terminar las obras en marcha y atender el desafío que implicará el fenómeno de El Niño, una preocupación para todos los intendentes de la provincia.

En el municipio sostienen que la gestión municipal atraviesa su mejor momento de valoración ciudadana desde que asumió —algo que confirmó a este medio Roque Cantoia, titular de la consultora Doxa Data, que ubicó el nivel de aprobación en 44%— y que anticipar la discusión electoral no suma frente a las preocupaciones actuales de los vecinos.

En el socialismo, en tanto, hay varios candidatos posibles: Joaquín Blanco y Lionella Cattalini, del sector que conduce el partido; Susana Rueda, por el bonfatismo; y Federico Lifschitz aparecen entre los que pueden correr.

En principio, Blanco es el que está más lanzado: es el secretario general del partido, Pullaro le dio visibilidad en eventos clave como los Juegos Suramericanos y, después de tres mandatos como diputado provincial, tiene una voluntad clara de no repetir y ser candidato a intendente. Además, ha sido crítico con la gestión de Javkin, lo cual aporta un matiz que en el pullarismo creen necesario.

 Durante los Juegos Suramericanos Pullaro puso a Angelini de vocero y también le dio visibilidad a Blanco.
. Durante los Juegos Suramericanos Pullaro puso a Angelini de vocero y también le dio visibilidad a Blanco.

Por centroderecha se proyecta Federico Angelini, integrado al esquema político de Pullaro luego de haber sido funcionario del Ministerio de Seguridad nacional.

El dirigente que proviene del PRO, ahora la cara más visible del Ministerio de Seguridad de la provincia en Rosario, es considerado como alguien que puede quedarse con votos que en otro momento fueron a La Libertad Avanza. El rol clave que cumplió, como representante de Patricia Bullrich, para la aplicación del Plan Bandera le da un plus: en el gobierno provincial están convencidos de que es justamente la valoración ciudadana sobre la política para combatir el delito, según el encuestador Cantoia muy alta, lo que más va a pesar para los rosarinos a la hora de definir el voto.

Pero desde el PRO aparece otra aspirante: la concejala Anita Martínez expresará la semana próxima una decisión firme de competir en las Paso, según quienes la impulsan con aval de la conducción nacional del partido, es decir, de Mauricio Macri. Algo que discuten desde el entorno de Angelini, que tiene una relación históricamente estrecha con el expresidente, que lo llevó en su momento a ser titular del PRO a nivel nacional.

¿Puede haber más candidatos dentro de la coalición oficialista? Por fuera de las tribus mencionadas, uno que viene levantando el perfil, sobre todo con acciones en los barrios, es Pablo Gavira. Cerca del concejal y periodista, de todos modos, dicen que por ahora no está en sus planes postularse en 2027 y, en todo caso, su apuesta parece ser construir a futuro. Salvo que, en la estrategia general de Unidos, se entienda que su pertenencia al partido UNO, de base evangelista, sirva para acercar a ese sector religioso en crecimiento.


Peronismo

Juan Monteverde, líder y concejal de Ciudad Futura, concentra el respaldo del entramado principal del PJ santafesino: los senadores articulados por Armando Traferri, el rossismo, La Cámpora, el Movimiento Evita, el Frente Renovador con Diego Giuliano y los intendentes liderados por Pablo Corsalini.

Podría llegar como candidato único, aunque persisten sectores que consideran que una interna fortalecería al espacio. Cerca de Monteverde, que peleó cabeza a cabeza con Javkin en los comicios de 2023, entienden que sí, que puede servir, pero que tiene que ser competitiva.

Los nombres que aparecen por ahora: el histórico dirigente vecinalista de Empalme Osvaldo “Lalín” Ortolani recibió ofrecimientos, pero por ahora los rechaza. El perottismo, en tanto, evalúa a la exministra de Salud Sonia Martorano. Una posibilidad que desde Ciudad Futura decían ver con agrado era la de Marcelo Lewandowski. El senador nacional no cierra del todo la puerta, pero parece más enfocado en lo provincial y nacional.

 Monteverde estuvo cerca en 2023 y volverá a intentarlo.
. Monteverde estuvo cerca en 2023 y volverá a intentarlo.

En el cuadrante de la centroizquierda hay otros dos candidatos posibles: el exsecretario de Salud Leonardo Caruana y el exconcejal Roberto Sukerman, que en 2019 perdió con Javkin pero quedó muy cerca.

Caruana pertenece al Frente Amplio por la Soberanía (FAS), que a nivel provincial lidera Carlos del Frade. En su entorno dicen que quiere jugar, en un marco en el que su agrupación promete presentarse en todas las categorías.

Sin embargo, hay una negociación abierta con Monteverde, que podría ser el verdadero perjudicado por una postulación de Caruana. “Si es por el proyecto para Rosario, tenemos muchas coincidencias. Lo provincial va por otro lado”, dicen desde Ciudad Futura.

En cuanto a Roberto Sukerman, volvería a ir —como en los comicios de 2025— por fuera del peronismo. En aquella oportunidad sacó, en la elección de concejal, algo más del 5 por ciento de los votos. Enfrentado con Monteverde desde las Paso de 2023, el abogado constitucionalista cuestiona la falta de diálogo y de construcción programática con el PJ, y conversa con distintos sectores para formar un frente.

Desde Ciudad Futura desdramatizan y mandan un mensaje tanto a Sukerman como a Caruana: “A todos los que quisieron inventar algo por fuera el año pasado les fue muy mal”.


La Libertad Avanza

De los partidos más grandes, La Libertad Avanza es el sector con mayor indefinición. Juan Pedro Aleart dijo en una entrevista reciente lo que ya había adelantado el apoderado del partido y muy posible postulante a gobernador, Marcos Peyrano: que van a competir en todas las categorías. Pero no dijo si él será o no candidato a intendente.

Aleart quiere correr: ¿se lo permitirán?.
Aleart quiere correr: ¿se lo permitirán?.

En principio, aparecen dos obstáculos: Alteart –que llegó a la política de la mano de Patricia Bullrich– no tendría aún el visto bueno del karinismo, que comanda el partido a nivel provincial con la diputada Romina Diez; y las conversaciones entre el pullarismo y el gobierno nacional apuntan a correrlo de la pulseada local.

Esas conversaciones tuvieron esta semana una traducción concreta: el pullarismo facilitó en Diputados el blindaje del decreto 70/23 de Javier Milei. Lo mismo hará con el objetivo político más importante para el oficialismo en el Congreso: la suspensión de las Paso nacionales.

¿Qué espera a cambio? Una competencia de baja intensidad en la provincia y, fundamentalmente, en Rosario. Eso podría empujar una alternativa a la de Aleart. Por ejemplo, la de Agustín Pellegrini, que sí goza de la absoluta confianza de Diez y, en un momento de mayor vigor de la fuerza, fue postulante a diputado nacional siendo un desconocido y ganó.

Pero lo que pasó esta semana en el Concejo Municipal no puso justamente a los ediles mileístas en la ruta del acuerdo. La Libertad Avanza trabó el jueves la aprobación del proyecto de Javkin para legalizar Uber y otras aplicaciones del mismo tipo en Rosario, con duras críticas al Ejecutivo y a la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck.

El escenario

En un escenario que puede ser de tercios, lo que hagan los libertarios puede ser determinante. Según las mediciones de Doxa Data, Javkin tiene un 44% de aprobación, su mejor registro desde la pospandemia, y acumula cinco estudios trimestrales en ascenso. Pero esa recuperación, explicó Roque Cantoia, todavía no se traslada a la continuidad de Unidos, que “ronda el 35%, frente a un 50% que prefiere un cambio”. Dentro de este último grupo, identificó dos tercios de orientación peronista y un tercio libertaria.

El consultor propone distinguir dos dimensiones: “Una es la coyuntura: cómo evalúan los vecinos la gestión, la seguridad o la situación económica. La otra es la decisión electoral, que no es un reflejo automático de la primera. Un vecino puede aprobar la gestión y aun así estar disponible para votar otra cosa, o desaprobarla y terminar acompañando al oficialismo porque no encuentra una alternativa que lo convenza”. Esto, señaló, sucede tanto a nivel nacional como local.

“Una parte importante de la decisión se juega en cómo se compone la oferta: cuántos candidatos compiten, qué representa cada uno y qué alternativas reales tiene cada vecino al momento de votar. Rosario lo mostró en las últimas elecciones: en 2015 fue una competencia de tres tercios y en 2023 un mano a mano que se definió por tres puntos y medio. Con niveles de aprobación parecidos, una oferta fragmentada y una polarizada producen resultados muy distintos”, explicó.

Cantoia proyecta una disputa abierta, aunque con un oficialismo que llega en mejores condiciones que en las elecciones intermedias y que en 2023. En ese análisis, el peso provincial es central: “En 2023, Rosario no eligió solo un intendente, eligió un proyecto político, que es Unidos”.

La política de seguridad aparece como uno de los principales activos de ese proyecto: dos de cada tres rosarinos consideran que está mejor o mucho mejor que en años anteriores, según sus estudios. “La elección en Rosario no se define solo en Rosario. Pesan el proyecto político, las identidades partidarias y el premio o castigo a la gestión provincial”, sostuvo.