Rosario3.com fue en busca de la palabra del pediatra Omar Tabacco, presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría quien comenzó diciendo: “ésta es la pregunta de la familia y de todo el mundo; en realidad, esta segunda ola está mostrando distintas aristas: afecta a adultos jóvenes, muestra mayor agresividad que el año pasado, y tiene más rápida la transmisibilidad; pero, en pediatría y hasta el momento, Covid no ha demostrado mayor agresividad y contagio hacia niños y adolescentes”.

Las estadísticas son números, son cifras frías, lo importante es la interpretación que hacemos de las mismas y hoy los números nos indican que el comportamiento del virus en los chicos sigue siendo igual al de la primera ola. Como el año pasado, los chicos siguen siendo menos transmisores, menos receptores del virus; y, cuando adquieren el covid cursan la enfermedad, muchas veces, en forma asintomática.

¿Puede ser que el tema tomó mayor dimensión ante el estado público sobre la disputa de Nación y Ciudad de Buenos Aires sobre la presencialidad escolar?

Nosotros, basados en datos firmes, sostenemos que sigue siendo igual la cantidad de afectados que la del año. Esto no significa relajar las medidas de prevención; las que estamos llevando adelante y que repetimos: barbijo, lavado de manos, alcohol en gel, distanciamiento: Todo lo cual sigue siendo PRIORITARIO, y los chicos lo cumplen más que los adultos.

Como todos sabemos, en salud pública, las acciones más simples son las más efectivas. Esta segunda ola tiene más que ver con la escasa aceptación social de estas normativas, fundamentalmente por parte de los adultos. Los chicos, justamente, necesitan aprender de los adultos, cuanto menos rechacen éstos las normativas, los chicos y adolescentes van a comprender; enseña la actitud mucho más que las consignas. Los chicos, en sus medios, cumplen la función, muchas veces, de agentes sanitarios.

¿En cuanto a la cifra de internación de niños en Terapia Intensiva?

La semana pasada, cuando se conoció esa información, nosotros, en la Sociedad Argentina de Pediatría, evaluamos la situación, ya que disponemos la información que los principales centros pediátricos de Buenos Aires, que son el Hospital Garraham, el Hospital Gutiérrez y el Hospital Elizalde, nos proporcionan; en ese momento, para las 80 camas de Terapia Intensiva que ellos ofrecen, había 7 chicos internados; todos los cuales tenían su patología de base, muy seria, ante la cual, cualquier otro virus estacional los hubiese llevado a la misma situación. Son chicos muy afectados por sus patologías y el covid los descompensa.

Ahora pongamos el foco en el AMBA que es donde surgió la controversia sobre presencialidad y el modo remoto; y vemos que el número de internados es menor al del año pasado, comparado con los meses de la misma circulación de julio – agosto de 2020. La Sociedad Argentina de Pediatría entiende que se debe comparar contra esos meses, y no contra abril mayo del de 2020, en los cuales no hubo virus circulando. Hoy, tomando como parámetro la circulación viral de julio-agosto del año pasado,  tenemos menos de los que había en aquel entonces.

Ahora entramos en mayo, ¿qué tiene que decirnos la pediatría para que estemos atentos ante la probabilidad de incremento en la circulación viral?

Estamos muy atentos y ocupados en observar qué puede pasar en mayo – junio en pediatría, ya que puede ocurrir que se sume al covid el incremento de la circulación de los virus estacionales; y, allí, la bronqueolitis, los cuadros bronquiales y el asma en los chicos pueden sumarse al covid, cosa que el año pasado no ocurrió porque al estar todos encerrados no se le dio oportunidad a estos virus de incrementar su circulación comunitaria.

El año pasado no circuló ningún virus a excepción del covid.

Debemos tener en cuenta que, en otros años, ya en el mes de abril, teníamos el pico de las enfermedades respiratorias habituales. Hasta ahora no hemos tenido esa circulación de virus respiratorios habituales en pediatría.

Los pediatras de todo el país, estamos muy atentos a lo que pase en los meses de mayo y junio, porque ahí sí, se puede saturar la atención pediátrica.

Quiero destacar algo aprovechando este espacio, y recomendarles a las familias que no se alejen de la consulta pediátrica. Éste fue el severo problema que tuvimos el año pasado, y repercutió en las altas tasas de incumplimiento de vacunación. Registramos una baja del 40% de chicos que no cumplieron con el calendario nacional de vacunación, comparado con el 2019. Vacunas que protegen contra enfermedades mucho más graves que el covid; tales son meningitis, neumonías, coqueluche, tétanos, no fueron inoculadas. Todas son vacunas del primer año de vida. La única explicación posible es que las familias se alejaron de la consulta al pediatra, tal vez por temor a concurrir a los centros de atención. Les decimos a los papás que el consultorio es un lugar seguro; en los mismos se trabaja con protocolos que protegen al niño, a su familia, al personal administrativo, a los médicos.

Hay que seguir haciendo las consultas a los pediatras; y, mucho más aún, los pacientes con patologías crónicas.

¿Y la vacunación antigripal en los chicos?

“Entre los 6 meses y los dos años ES OBLIGATORIA. Sobre todo, para los chicos con patología previa, tanto sean respiratorias como cardíacas, recomendamos NO OLVIDAR de hacerlos inocular con la vacuna antigripal”, enfatiza Omar Tabacco.

Más allá de revisar el calendario, ¿ustedes esperan que los papás observen cómo se cumplió y dónde se interrumpió la vacunación de sus hijos?

Esta semana salimos desde la Sociedad Argentina de Pediatría con una Guía breve para tener en el consultorio a mano y resolver cómo completar los carnets de vacunación; y detectar qué vacunas prescribir.

Hay un concepto en pediatría que hace referencia a “oportunidades perdidas”; es el caso en que, por diversas razones, no se revisa el carnet de vacunación. Por eso, los pediatras estamos atentos y pedimos a las familias que lo estén. Debemos evitar que, por falta de vacunación, rebroten algunas enfermedades,; que, como el sarampión, estaba estadísticamente extinguida y aparecieron algunos focos hace unos años.

¿Cuándo se interrumpe la secuencia de una vacuna, hay que comenzar de nuevo? ¿Se puede retomar desde ese momento?

Agradezco esta pregunta. NINGUNA VACUNA SE PIERDE, NINGUNA DOSIS PREVIA SE PIERDE; se arranca el esquema nuevamente. Además, podemos colocar todas las vacunas en distintos sitios anatómicos, en el mismo momento; las únicas que hay que separar entre ellas y no se colocan en el mismo día, son: la triple viral, la de la gripe; se trata de vacunas que son por virus atenuados y tienen que distanciarse entre quince días y un mes; pero todas las demás se pueden poner juntas. Pero, para refirmar la respuesta a su pregunta, decimos que, SIEMPRE SE APROVECHAN LAS DOSIS PREVIAS.

*Omar Tabacco, médico pediatra, Presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, matrícula 8942